"No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo"
Oscar Wilde

lunes, 9 de febrero de 2009

Observando...

Una de mis últimas sesiones de estudio en la biblioteca, mientras trataba de concentrarme en la investigación de mercados y la forma en que se diseña una investigación, “apliqué” parte de los conocimientos que estaba aprendiendo esa mañana. Realicé una investigación exploratoria, mediante la técnica de la observación comercial, sobre la manera y los métodos de estudio de mis compañeros de mesa.

Se trató de una observación informal, directa, natural, humana (la hacía yo, jaja) y no conocida. Vale, ya dejo la terminología técnica… Era una observación sin planificar, realizada en el momento y entorno en que ocurría el objeto a estudiar, y sin conocimiento de mis compañeros.

Fue curioso. Cada uno estudiábamos cosas diferentes, y sin apenas relación entre ellas.

Unos cuantos estudiaban haciendo ejercicios y muy concentrados en sus números. Otros, tenían materias más teóricas, y aquí también surgían discrepancias. Uno subrayaba con muchos colores según el tipo de información que tuviera delante; otro subrayaba casi todas las líneas de sus apuntes, luego marcaba con el lápiz otras tantas…; otro tenía en su libreta la materia escrita de lado a lado, sin dejar un margen…

También diferíamos en el tamaño de nuestra letra, en la organización de nuestro espacio en la mesa, las veces que nos levantábamos para hacer nada…

En realidad, lo hice porque me aburría estudiar la asignatura, pero aprendí algo importante: nadie tiene la mejor forma de estudiar. Cada uno lo hace lo mejor que puede o sabe hacer, y según mejor le funciona, pero eso sí, todos estábamos ahí por una causa común, aprobar unos pocos créditos que nos acercarían más hacia el final de nuestras respectivas carreras.

Lo cierto es que fue una forma de aprenderme también lo que yo estudiaba, y no tiene ningún tipo de rigor. Pero casi 1000 estudiantes nos hemos estado reuniendo en un lugar para hacer lo mismo, y cada uno lo habrá hecho de una forma.

Aunque después de haber hecho el examen, me di cuenta de que mi “investigación” no me había servido para preparar mejor una asignatura que no sé si algún día utilizaré en la vida real y que no sé si he superado. Espero la nota impaciente.

viernes, 6 de febrero de 2009

Volviendo

¡¡¡Casi un mes sin escribir!!! Y muchas ideas, pensamientos que se han ido agolpando por mi mente. Tanto es así, que he tenido que ir escribiendo parte de ellos en papelitos por si acaso perdía la esencia de lo que quiero transmitir.

Han sido unas semanas largas, agotadoras, sin descanso apenas, muchas horas de biblioteca... pero ya terminó. Ahora podré volver a leer, descansar, pasear, escribir... Incluso me apetece perderme una tarde por Valencia. En fin, ¡¡tantas cosas!!

En cuanto a lo de escribir... Tengo muchas ganas de volver por aquí, pero aún tardaré unos días en reordenar y desarrollar todo eso que ha ocupado mi mente junto a mis "archivadores" mentales universitarios...



No tardo mucho, ya estoy volviendo...

sábado, 24 de enero de 2009

Prosigo a la meta...

Center Of My Joy (Richard Smallwood)

Jesus, You're the center of my joy
All that's good and perfect comes from You
You're the heart of my contentment
Hope for all I do
Jesus, You're the center of my joy


Es un trozo de una canción que estamos aprendiendo el coro de la iglesia. Me gusta mucho la melodía y la armonía de las diferentes voces, y la letra también es muy bonita.

Lo cierto es que no reparé en la letra hasta unas horas después de haber empezado a aprenderla. Siempre me pasa.

Cristo es el centro de mi ser. Toda mi esperanza está en Él. Todo lo perfecto y bueno nace de Su amor. Cristo es el centro de mi ser.

Es un texto precioso para una melodía muy bonita también, pero la pregunta que me hago es ¿realmente es Cristo el centro de mi ser? Me encantaría poder decir que sí, pero estaría engañándome. Entonces la cuestión a abordar es ¿por qué no es realmente el centro de mi ser?

Es algo que me cuestiono muchas veces a lo largo de cada año. Me propongo, en fechas en que todo el mundo se propone algo, que de una vez por todas haya un cambio completo, que sea 100% para Dios todo lo que haga, diga, piense… Pero, la naturaleza con que estamos creados no me permite llegar a darle ese 100%. Y siempre vuelvo al mismo punto. “Señor, dame fuerzas porque soy débil”. “Señor, quiero que realmente seas el centro”. Me propongo conseguir estar cerca de Él, tenerlo en cuenta en cada decisión… Le pido a Él que me ayude…

Pero siempre acabo en el mismo punto. A veces, me doy cuenta de que he avanzado un poco, aunque también hay otras en que retrocedo como los cangrejos. Pero no cesaré en el intento.

Como decía Pablo, “prosigo a la meta”… (Filipenses 3)

martes, 20 de enero de 2009

Sincerándome con los lectores

Otro paréntesis en exámenes.


“Escribir es una manera de hablar sin ser interrumpido” Jules Renard


Estoy de acuerdo. Si no fuera así, no escribiría. Aunque bien es cierto que hay que matizar un poco esta contundente afirmación.


Dar nuestra propia opinión es bueno, y si te dejan exponerla sin ser interrumpido, aún mejor. Pero no verse interrumpido en el discurso puede hacer llegar a la persona a una conclusión errónea: que siempre tiene razón.

Si bien es cierto que puede tenerla, puede ocurrir también que no la tenga, y por ello, deberá atender más tarde a las opiniones contrarias, teniéndolas a bien, y no tomándoselas de una mala forma puesto que cada uno piensa de una forma y se forma su propia opinión.


Por otro lado, que una persona esté hablando y sea interrumpida constantemente, por defecto, es considerado una falta de educación hacia el comunicador. Incluso cuando la réplica sea “constructiva”, debe ser hecha en el momento oportuno para ello.



En fin… Todo esto viene porque hace un tiempo leí la frase del señor Renard. Y pensé “¡anda! Está expresando aquello por lo que me embarqué en la escritura de este blog”. Y es cierto. Pero luego, pensando un poco más sobre la afirmación, me di cuenta de lo que ya he expuesto. Entonces, decidí explicar porque escribo aquí.


Las personas necesitamos expresar nuestras opiniones, pensamientos… y demás. Yo hace un tiempo que hay cosas que con la gente que veo a diario no puedo comentar, ya sea porque no escuchen o porque no entenderían. Y quienes lo pueden entender no los veo a diario, con lo que me quedaba sin gente para hablar y con muchas cosas que decir o pensamientos y sensaciones que expresar.


Así pues, “escribir es una manera de hablar sin ser interrumpido”, pero si alguien tiene algo que replicar o comentar acerca de lo que escribo, bienvenido es. Sé que no tengo todo el conocimiento en mis manos (menos mal), así que poder compartir lo poco que creo que sé es algo que me llena, ya que sé que si leéis algo que no es cierto o que no estáis conformes, lo vais a decir.



lunes, 12 de enero de 2009

No quiero ser ese pájaro

Resulta interesante cuando tratas de estudiar y no hay forma de centrarse en nada... Así que dejo algo que pensé el otro día:


Hay un pequeño pájaro en el aulario. Entra en una clase y empieza a revolotear de na lado para otro.
Se posa en la barandilla de la tarima, en la caja del extintor, en la repisa de la pizarra...

Intentan dirigir al animal hacia la puerta para que salga al pasillo. Sin éxito. El pajarillo está asustado, se siente perdido, desubicado... Si se acercan a él, revoloteo por la clase hasta encontrar otro punto donde dejarse caer.

...


No sé cómo acabaría la historia del pajarito. Estuvo 3 horas en el aula, e imagino que si no consiguió salir en una de aquellas, el pobre no lo pasaría muy bien.

Mientras lo veía, me recordó a las personas. Vamos de un sitio a otro, paramos de vez en cuando, seguimos moviéndonos...
Alguien puede intentar ayudarnos a llegar a un sitio mejor, pero nos asustamos y nos vamos corriendo en otra dirección.

Lo cierto es que esto tiene aún más sentido para mí hoy. Hace unos días un familiar marchó con el Señor y me doy cuenta de que tuvo una vida de trabajo muy intensa, pero supo bien como parar para estar con la familia, en la iglesia... y dejar una huella en mucha gente. Aún en sus últimas semanas, cuando no reconocía a nadie, lo único que recordaba eran himnos de alabanza y que el Señor estaba con ella.

No sé, me gustaría poder ser igual. Estar centrada en lo que de verdad importa y, aun teniendo muchas cosas que hacer, parar a tomar aire muchas veces y darle gracias a Dios por lo que me ha dado cada día. Y no estar revoloteando de un lado a otro, sin tener tiempo de dejar huella en alguien, sólo parando para beber un poco de agua y seguir en movimiento sin dirección concreta.

Así que no quiero ser como ese pájaro...



Antes de que sucediera esto, el pajarito también me hizo pensar en la libertad. El pobre, encerrado en un aula de 40 metros cuadrados se sentía enjaulado. Ansiaba libertad.

A veces me siento como el pájaro, enjaulada. Y ahora me doy cuenta de que muchas veces he tratado de buscar la libertad donde no la iba a hallar. Las personas lo hacen continuamente...






En fin, creo que esto es un poco lo que me ronda por la cabeza en estos últimos días. A ver si ahora que ya lo he expresado y ordenado puedo concentrarme mejor en los exámenes.


Ahora sí, me despido hasta la tercera semana de febrero.



[Por cierto, recuperé la tecnología... Ü]

miércoles, 7 de enero de 2009

Cosas que decir

2 de enero de 2009

¡¡¡Feliz año 2009!!!

Espero y os deseo lo mejor para este nuevo año.


Lo cierto es que hemos cerrado uno que, no sé a vosotros, pero a mí me ha resultado difícil, aunque ha tenido también muchas cosas buenas.

En sus últimos días pasé ratos con familiares que no veo muy a menudo, hablé con amigos que están lejos - y no tan lejos…-, disfruté con las actividades en la iglesia…

Así que espero que para este nuevo año esto ocurra con más frecuencia, y tenga también sus buenos ratos.


Ahora bien, me disculpo por no escribir durante estos días, en que, aunque me hubiera gustado hacerlo, no he podido.
¿Me habéis echado de menos? Algunos sé que sí… Incluso ha podido llegar a saberme mal, ya que hay quien sólo lee las pocas palabras que yo escribo…

Creo que escribí algo ya sobre la dependencia tecnológica que ha creado la sociedad. Y, he vuelto a ser víctima de ella. En realidad viene bien, te das cuenta de todas las cosas y del tiempo que te pierdes enganchada a la tecnología.



Lo cierto es que entre unas cosas y otras tendréis que esperara aún un poco más para leer algo más que palabras. Se avecinan exámenes (otra vez) y, a menos que tenga algo bueno (o importante) que decir, me despido hasta nuevo aviso.

Un beso a todos










7 de enero de 2009



Vuelta al cole, temas pendientes, preocupaciones del nuevo año....






[Espero que a la vuelta de exámenes el problemilla técnico esté ya solucionado].

jueves, 25 de diciembre de 2008

La verdadera historia de la Navidad

"Aconteció en aquellos días que se promulgó un edicto de parte de Augusto César, que todo el mundo fuera empadronado. Este primer censo se hizo siendo Cirenio gobernador de Siria. E iban todos para ser empadronados, cada uno a su ciudad. También José subió de Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por cuanto era de la casa y familia de David, para ser empadronado con María su mujer, desposada con él, la cual estaba encinta. Aconteció que estando ellos allí se le cumplieron los días de su alumbramiento. Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón."

"Cuando Jesús nació, en Belén de Judea, en días del rey Herodes, llegaron del oriente a Jerusalén unos sabios, preguntando:
--¿Dónde está el rey de los judíos que ha nacido?, pues su estrella hemos visto en el oriente y venimos a adorarlo.
Al oir esto, el rey Herodes se turbó, y toda Jerusalén con él. Y, habiendo convocado a todos los principales sacerdotes y escribas del pueblo, les preguntó dónde había de nacer el Cristo. Ellos le respondieron:
--En Belén de Judea, porque así fue escrito por el profeta: "Y tú, Belén, de la tierra de Judá, no eres la más pequeña entre los príncipes de Judá, porque de ti saldrá un guiador, que apacentará a mi pueblo Israel".
Entonces Herodes llamó en secreto a los sabios y se cercioró del tiempo exacto en que había aparecido la estrella. Y enviándolos a Belén, dijo:
--Id allá y averiguad con diligencia acerca del niño y, cuando lo halléis, hacédmelo saber, para que yo también vaya a adorarlo.
Ellos, habiendo oído al rey, se fueron. Y la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que, llegando, se detuvo sobre donde estaba el niño. Y al ver la estrella, se regocijaron con muy grande gozo. Al entrar en la casa, vieron al niño con María, su madre, y postrándose lo adoraron. Luego, abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra."


(La Biblia)






Pero lo importante de esta historia no es que naciera un niño, o que unos reyes de Oriente le llevaran presentes, sino que ese niño era el hijo de Dios que creció sin mancha alguna, y un día cumplió el propósito para el cual Dios lo había enviado.
Un día ese niño del pesebre fue crucifijado sin razón alguna. Lo hizo porque nos amaba, aun sin conocernos. Aquello fue lo que hoy puede salvarnos, si le dejamos, le seguimos y le amamos. Porque si no es así, estamos muertos. Él limpiará nuestras manchas, pero sólo si lo aceptamos como tal.

lunes, 22 de diciembre de 2008

Gordo... ¿feliz?

La verdad es que suscribo todas y cada una de las palabras que hace poco más de un año escribí en esta pantalla.
Quizá el nombre no sea el más adecuado para el contenido de esa entrada, pero era así como me sentía (blue) y la verdad es que de unas fiesta a otras, las cosas no han variado demasiado en las cosas de que hablaba en su momento.
Y, sinceramente, no sé si eso es bueno o malo. Supongo que tendrá un poco de cada, como todo.
Pero es lo que hay, y no hay que resignarse a ello, porque sé que se pueden mejorar muchas cosas, pero quizás ahora no es el momento.


Hoy ha sido el sorteo del gordo, y unos pocos agraciados han salido hace un rato brindando por la televisión con botellas de cava. Pero pensándolo bien, ¿cuántos de ellos son realmente felices? ¿Y con el dinero que se embolsarán en unos días? ¿Serán entonces más felices? No lo sé, la verdad.
Supongo que se quitarán de encima hipotecas, letras del coche... y sí, viviendo en la situación económica en la que estamos hoy en día, que te toquen unos cuantos miles de euros puede estar bien, pero has de saber que con ellos, probablemente, estés igual que antes.

El dinero no trae la felicidad bajo el brazo. La felicidad viene de estar con los tuyos, compartir con ellos, quererlos, que te quieran... De trabajar día a día todas esas cosas que en esta sociedad, cada vez más, van a menos. Y quien opine lo contrario, se engaña a sí mismo.

viernes, 19 de diciembre de 2008

Explosión

No puedo dejarlo estar.

El rechazo es lo peor que le puede pasar a una persona, y más si viene de alguien muy cercano.

Si me considera una carga que me lo diga a la cara y me largo, pero decir una cosa y luego opinar lo contrario, pues que quieres que te diga, no.

Lo siento, pero por ahí no paso. Creo que he hecho bien las cosas, y que puedo decidir lo que hacer en cualquier momento.




Siempre he creído que lo más difícil estaba lejos, aunque lo he tenido siempre un par de habitaciones más allá.

Lo digo en serio

Muchas veces me da la sensación que las personas me toman a broma. Por muy cercanas que sean. Dices, comentas, hablas cosas que quieres hacer, preguntas opiniones... y cuando lo has decidido y te lanzas a ello resulta que no les parece bien, adecuado, válido...




Igual es que se creen que cuando hablo lo hago en broma. Aunque me cueste una barbaridad decir las cosas, claro.




Ya no sé si es que no me hago entender o que directamente no se me escucha.



Es un poco triste, ¿no?





Bueno... Es obligatorio levantarse, así que dejémoslo estar.

martes, 16 de diciembre de 2008

18//HKM

Hablan, kantan, mienten...
...
Voy cuidando de mi gente,confidente de secretos…y de amores inocentes,que se vuelven turbulentos.
Dicen lo que pienso,pero nadie se interesa por saber lo que deseo,viven con respetopero nadie se interesa por saber qué es lo que sueño.
Yo intento demostrar cuánto he aprendido ya,si vivir es tropezar,me quiero equivocar.
Y quien no quiera que no mire,yo decido lo que sigue.Voy jugando con la vida,reclamando que es mía,decidiendo quién me quiere,disfrutando cada día…y quien quiera conocerme que me llene de amuletos,que recorreré su mundo como si fuera un reto.
Nadie me dirá qué hacer, nadie me dirá con quien yo salgo.
Nadie me dirá cuando volver, nadie conducirá mis pasos.
...
Son pequeños extractos de dos nuevas series juveniles. La primera, HKM, ya se emite. 18 empieza a emitirse el próximo lunes. Supongo que cualquiera que ve un poco la tele habrá visto los anuncios de estas series, tampoco hace falta mucho tiempo haciendo zapping para dar con ellos.
Escribo este post porque me han chocado bastante, sobretodo la que aún no se emite. Lo poco que he visto u oído de ella es lo que nos anuncian y nos venden. Es un espacio publicitario de no más de un minuto en el que salen los personajes y suena una canción que se oirá en la serie, supongo que será la cabera, pero no estoy segura.
Bien, la serie va de un grupo de chicos y chicas con la mayoría de edad recién cumplida y que quieren perseguir sus sueños, creo que en un grupo de baile y/o de música. Hasta aquí, tira. Es para adoslescentes, les puede ayudar a no dejar de lado sus sueños... bla, bla, bla.
¿Pero alguien se ha detenido a analizar lo que dice la canción? Está dando a entender que, ahora que eres mayor de edad puedes hacer lo que te venga en gana, no tienes porqué dar explicaciones a nadie, ni tan siquiera a tus padres. Y de que a vivir como quieras y todo eso.
Eso es que lo que están aprendiendo los adolescentes españoles en la actualidad. A que cuando sean mayores de edad, puedan ser independientes, pero nunca independientes 100%, porque tienen los papás que comprarte lo que quieras, mantenerte... etc.
Y luego la sociedad va y se queja de que nuestros jóvenes son tal, o los adolescentes cuál. ¡¡¡Pero si es lo que les estamos enseñando!!! ¿Cómo no van a decir y hacer lo que les plazca si es lo que ven a diario en la tele? Eso sí, pero que luego la sociedad no se queje ni proteste proque nuestros adolescentes y jóvenes cada vez empiezan antes a beber alcohol, a mantener relaciones sexuales o a tomar drogas.
Creo que eso era todo lo que quería decir.

2008

He estado releyendo estos días algunas de las entradas de este año, por no decir casi todas... Y la verdad es que han pasado muchas cosas. Buenas, no tan buenas, esperadas, sorprendentes...



En realidad, creo que se ve un cambio, tanto en la forma de pensar, como de expresarme y también en la temática de los posts.



También veo cómo ha obrado Dios en mi vida, y lo que Él ha puesto en mi camino. Me sorprendí cuando, releyendo, di con una entrada en que hablaba de los planes para el verano, aunque aún faltaba mucho tiempo y yo tenía en mente trabajar o algo así, pero que no podía planear con tanta antelación, como otras personas hacían, mis vacaciones. Y luego va el Señor y me sorprende con una oportunidad maravillosa de ir a Irlanda a servirle, y aprender más de Él haciendo algo que no había hecho antes.



Esto te da otra visión de las cosas.

Luego también he visto muchos deseos, inquietudes, problemas... que he pensado que se debían atajar y que la realidad es que han ido a peor...

En fin... uno nunca sabe cuáles son los planes que tiene el Señor, y aunque a veces pueda parecer que tiene que ser una cosas, porque crees que es lo que Él querría, igual va y luego Él quiere todo lo contrario para que aprendas muchas más cosas. No sé si ha entendido lo que he querido decir, pero dicho queda.

Pero la verdad es que hago un balance positivo de este año. [Todo lo positivo que puede haber sido, claro.] En realidad, he aprendido muchas cosas, he profundizado algunas amistades, y muchas más cosas buenas.

Claro, que las malas están ahí, y parece que es lo único que se le cuenta a la gente cuando te preguntan cómo estás; pero no debemos hacer de los malos ratos el centro de nuestros pensamientos, porque entonces tampoco podemos avanzar. Es evidente que algunas de estas cosas al final pasan, pero otras permanecen y no las puedes obviar, pero si no se puede solucionar (o no se quiere hacerlo), no hay que quedarse con eso...

Pero este post no era para hablar ni de la buenas ni de las malas, sino para hacer balance. Y ya está hecho. Así que, me quedo con eso. Un año de muchos cambios, reflexiones, actitudes, hechos, personas...

¿Qué habrá el año que viene?


domingo, 14 de diciembre de 2008

¿Seré capaz?

Tengo que hacerlo, aunque no sé cómo lo haré. Decirle que no voy a estar ahí sólo porque me lo impusieran hace 7 años.

Tienen que entenderlo, tanto unos como otros. No puedo estar dependiendo de lo que les apetezca, o lo que les convenga a ellos. Sí, puede sonar muy egoísta, lo sé, pero tengo que mirar qué me conviene a mí.

Tomar decisiones y hacerlas efectivas. No sé cómo le va a sentar, y aunque pueda negarlo, sí me importa. Al fin y al cabo, mucas cosas no hubieran sido posibles sin su "ayuda". Pero creo que ha de entender que ya no tiene una hija pequeña, sino un proyecto de mujer que intenta hacer lo mejor.

Lo he intentado, pero ahora, después de mucho esfuerzo (aunque no crean que haya sido así), me doy completa cuenta de que no puedo hacer cambiar nada, y de que son tan diferentes nuestros caminos, que no quiero seguir caminando por uno impuesto que no me hace ningún bien.


Además, necesito descansar, alejarme unos días... Vale que no son las fechas más adecuadas para ello, pero si fuera de otra manera estaría engañándome a mí misma, y a él también. No puedo estar continuamente "maquillada", es agotador y no hace ningún bien a nadie.
Porque sé que no seré yo, estaré maquillada desde que me levante hasta el día siguiente, que vuelva a maquillarme. Hay muchas cosas en mi cabeza que no puede expresar, o no sé a quien expresar, pero que afectan directamente a personas, y por ello mi relación con ellas está maquillada, aunque a veces no lo controle, y surjan pequeñas explosiones, que sinedo pequeñas nos hacen daño a todos.



Así que... Va a ser complicado, muy complicado. Pero tengo que hacerlo. Es ahora, o nunca. Tengo miedo de que me pase como siempre, que piense mucho y luego no diga ni haga nada...

Me va a estallar la cabeza.




En fin... ¿seré capaz? ¿O acabará engatusándome como hasta ahora?

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Decepcionada conmigo misma

Otra vez ha pasado lo mismo.

Me exaspera tanto que salto, pero como ella también lo hace, al final acabamos siempre mal...

Sé que eso no arregla precisamente las cosas... No sé qué más voy a poder soportar o resistir.











Decepcionada conmigo misma. También triste.

jueves, 4 de diciembre de 2008

Maquillaje

El concepto es antiguo. Se trata de aplicar al rostro preparados artificiales para adecuarlo a la iluminación o bien para obtener una caracterización.
La palabra maquillaje dejó de ser utilizada únicamente en teatro y se generalizó, siendo utilizada en cualquier ámbito de la vida para indicar que a un rostro (o cualquier otra parte del cuerpo) se le ha aplicado un cosmético.

Hoy en día las mujeres se maquillan para tapar imperfecciones de la piel, dar color al rostro, ocultar cicatrices y otras marcas, embellecer... Pero también empiezan a maquillarse los hombres. Lo entiendo como una maniobra de despiste o de llamar la atención sobre ciertas partes del cuerpo y así desviarlas de otras partes que igual no se pueden disimular.
Reconozco que a veces me maquillo por completo, pero sólo en ciertas ocasiones. Lo normal, es lo básico para no parecer un muerto viviente. Quitaojeras, unos pocos polvos que den algo de color y algo de máscara de pestañas alguna que otra vez. Si no fuera de esta manera, hasta yo misma me asustaría viéndome por la calle.


Mi intención no es hablar de cómo maquillarse o desmaquillarse, o porque hacerlo o porque no, sino analizar otro tipo de maquillaje que, cada vez más, utilizamos todos en nuestra vida diaria.

Se trata del maquillaje que utilizamos para nuestra vida, o nuestro estado de ánimo, o no sé cómo expresarlo. Salimos a la calle, y nos ponemos tantos correctores que todo lo que nos preocupa intentamos que no salgan a la luz. Y pasas el día poniendo buena cara, con el corazón y los ánimos deshechos, tratando de no decir mucho sobre ti mismo porque, en este mundo egoísta, el más débil pierde casi siempre. Por eso te "maquillas" el alma, hasta que vuelves a tu casa y te "desmaquillas", o no.

Yo últimamente me "maquillo" bastante. No me apetece hablar muchas veces con la gente con la que paso el día de cosas que muchas veces no entenderían, de problemas que no van a poder solucionar. Pero es que llego a mi casa y tampoco logro "desmaquillarme". Sólo lo consigo cuando me acuesto, en mi habitación y tapada hasta las orejas.

Pero hay veces que con las prisas no te has puesto bien los correctores, la máscara..., y a cada paso que das, la máscara desaparece, el corrector se borra cuando te frotas los ojos... vamos, un desastre. Y todos te "ven" como estás. E intentas pasar lo más inadvertido/a posible, pero claro, con la "cara" que llevas, ¿quién no se va a dar cuenta?


Hoy ha sido uno de esos días...



Lo que más me molesta es tenerme que "maquillar" con ciertas personas, o el "maquillaje" de otras en plan "ay, que bien que estés aquí" cuando en realidad te echarían por el primer barranco....
Pero si hay algo que hace que me enfade conmigo misma aún más, es el hecho de no ir a Dios con todo esto y decirle "carga tú con ello, que yo no puedo". Siempre lo hago tarde, o mal. Me explico. O cuando me doy cuenta de que NO estoy sola y que ÉL está a mi lado esperando a que haga algo para ayudarme ya es tarde y la carga pesa mucho (aunque tampoco demasiado, porque nunca nos carga con algo que no soportemos) o cuando me doy cuenta de esto relativamente "pronto" en realidad no lo hago. Sí, le digo "Señor, no puedo sola, ayúdame, muéstrame qué quieres que saque de esto", pero en realidad sigo buscando erróneamente la solución por mí misma...



Vamos, que tanto maquillaje no sirve para Dios, que sabe lo que pensamos, lo que nos preocupa y no nos deja dormir...
Al final, siempre es alguien que no esperas el que te hace darte cuenta de cosas que sabías, o que te ayuda de un modo que no esperabas, o que simplemente te escucha... Y por ello, gracias.

Pero, no nos olvidemos nunca de dejar en manos de Dios todo aquello que está haciéndonos daño por dentro. Él es el único que puede librarnos y ayudarnos verdaderamente con todo, absolutamente todo.

martes, 2 de diciembre de 2008

Agobio

Hago un alto en el camino para explicar la carga de trabajo aún por hacer en dos semanas.

Se trata de inglés, que no he tenido mucha suerte en el principio del curso, por la incompetencia de una profesora. Es cierto, ha sido culpa suya. Como era sustituta, no se interesó por ver cómo se preparaba la asignatura, y se dedicó a perder el tiempo. Ahora, nos han proporcionado (¡por fin!) el planning para el curso y resulta que tenemos un examen dentro de 14 días y que entregar un portfolio monumental en 16.

Lo cierto, es que veía venir algo así, viendo el ritmo de la profesora incompetente. En realidad no era incompetente, inglés sabía, lo que no hizo fue informarnos debidamente de las cosas, de hecho, creo que ni se preocupó... Así que, tengo una montaña de trabajo monumental de inglés (aparte de las otras 6 asignaturas... :S) que menos mal que fui lista y por mi cuenta me he ido mirando algo de lo que tengo que hacer, pero aún así, el agobio es inmenso...

Por tanto, ahora toca trabajar un poco más, con lo que igual no aparezco hasta después de no sé sabe cuando... a menos que ocurra algo sorprendente o muy relevante.

O quizá no...

jueves, 27 de noviembre de 2008

No sé si hubiese sido mejor callarme y no decir nada.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Preocupada

Estoy muy preocupada.

Y me siento engañada.

Y no puedo demostrarlo.

Pero de ahora en adelante ya no confiaré más en esa persona que se está haciendo daño a sí misma, pero me hace daño a mí también cuando me doy cuenta de lo que está haciendo.

Sé que mi opinión no le es relevante, y tampoco puedo dársela.











No quiero pensar más en ello...

¿Pensando a la antigua?

Tratemos de responder a esa cuestión.

Soy de la opinión que cuando dos personas salen formando una pareja y luego, de repente, rompen, creo que debe pasar cierto tiempo hasta que alguno de los dos vuelva a comenzar algo con otra persona...

Pero, claro, ahora eso no se "lleva". De hecho, muchas veces las parejas rompen porque ya había alguien más por el medio, o estaba a punto de haberlo. Lo que se "lleva" es romper en el minuto 23 y empezar con otro en el 26 (exageración no demasiado extrema). Y preguntas "¿pero no ibas a esperar un poco?" y te dicen "¡¡¡pero si he esperado tres minutos!!!".

Entonces me planteo si es que las cosas ahora van tan, tan rápido que una relación tiene que ir igual de rápido o si es que yo me he quedado en el siglo pasado, o incluso en el anterior... Es un planteamiento que me hago un poco absurdo, porque yo sé muy bien lo que pienso, cómo pienso y porque pienso así, pero aún así, siempre me gusta plantearme ciertas cosas, para ver si sigo pensando igual o he variado en algunos aspectos.
Al respecto de lo que hablaba, sigo pensando exactamente igual. Creo que una persona no puede enamorarse y desenamorarse al mismo ritmo con que se cambia de zapatos, y además, se necesita un tiempo para ver qué ha pasado en una relación y tratar de mejorar en la siguiente... Es mi opinión, no sé cuánta gente pensará igual que yo... o parecido.

Luego te paras y piensas, si es que tienen 15 años, cada vez empiezan antes con todo esto... Y les da igual esperar para mejorar, o ver qué ha pasado. Lo que les importa es el aquí y ahora, porque mañana no sé dónde puedo estar o qué puedo pensar...
Aún así, me duele ver como tantas personitas jóvenes se hacen daño por temas así. Se plantean por qué lo fastidian todo, por qué no pueden ser como quieren ser... Incluso dicen "es uno más, a ver cuánto dura el próximo", o "ya no sé si no lo que quiero, si lo que creo que quiero lo fastidio".
Me preocupa ver cómo pasan de una relación a otra sin pensarlo, y el daño que pueden estar haciéndose actuando así...

Claro, esto es lo que yo pienso y veo en el día a día... aunque igual es una percepción mía completamente errónea de la realidad de los adolescentes. No lo sé.



Así que, sí, pienso a la "antigua". Y estoy orgullosa de pensar como pienso ante estas situaciones (aunque nunca he sido de decir aquello de lo que soy orgullosa...).

En fin, la "abuelita" se va hasta el próximo desvarío...

lunes, 24 de noviembre de 2008

¡¡¡SÍ!!!

¡¡Qué alegría más grande!! Me han concedido la beca para este curso, algo que parecía impensable dada la política de la facultad...

Es una gran noticia y una gran alivio, porque tenía serias preocupaciones sobre cómo conseguir el dinero necesario para la matrícula... Pero ahora puedo respirar un poco más tranquila, así que si veo que los exámenes van bien en febrero, buscaré un trabajito para las tardes, si es posible de algo relacionado con lo mío y si nos deja la crisis, para ir acumulando para el año que viene, como la hormiguita del cuento...

Por cierto, esto es una evidencia del poder de la oración. Así que, ¡gracias Señor! No lo imagino posible de otra forma...

viernes, 21 de noviembre de 2008

Deseos para una reunión...

Este finde semana no me apetece hacer nada. Y, precisamente, este va a ser movidito... Si pudiera hacer algo...

Sólo quiero descansar... y si hace frío quedarme en la camita enrollada en el edredón, junto a una taza calentita de café o colacao o té... Seguiremos soñando...


Tengo en mente la reunión del domingo.


Espero que las decisiones que puedan tomarse se tomen teniendo en cuenta no sólo lo que nos gusta a cada uno personalmente, sino lo que es bueno para todos y sin perder de vista lo que Dios quiere de nosotros. A veces dejamos que nuestras afinidades o gustos personales primen en detrimento de lo que Dios quiere para el conjunto global de toda la iglesia.
Será una tarde difícil y sólo espero que podamos comportarnos, respetarnos y no tengamos que bajar la cabeza después por cosas que se hayan dicho o hecho en la reunión. Que se note que somos cristianos, que muchas veces en estas reuniones parece que se haya reunido la comunidad de vecinos del barrio...




Pensando en todas estas cosas, y en muchas más...

jueves, 20 de noviembre de 2008

De monos

Siempre soy el último mono. O mona, en este caso...


Y nunca entenderé porque lo soy cuando no depende de mí enterarme de las cosas... En fin... Habrá que resignarse a ello.


¿O quizá no?

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Insensibilidad

Releyendo y pensando en mi última entrada, me he dado cuenta de que no tuve en cuenta a toda esas personas que llevan más tiempo que yo buscando un empleo y que realmente lo necesita, pues ya no están estudiando y necesitan un sueldo para pagar gastos de vivienda, y manutención.

Así que, siento haber parecido un poco insensible u ofendido a alguien.

martes, 18 de noviembre de 2008

Suerte en Navidad

No, no voy a hablar de la lotería nacional, cuyo premio gordo es el del día 22 del próximo mes, ni de que este año se preveen un aumento en las ventas, gracias a la crisis...





Sí, se acerca la Navidad, y con ella van desapareciendo mis intentos de conseguir un empleo para esta campaña. La verdad, no me extraña, dada la situación actual, pero aún así, me molesta.

Me molesta porque aun estando en crisis, las grandes empresas necesitan ampliar su plantilla en estas fechas, ya sea con dependientes, empaquetadores, montadores... Y lo hacen igual exista la situación que exista, porque como a ellos les va bien...

Ahora es cuando explico qué es lo que me molesta de la situación que, en principio, parece no perjudicar a la situación económica (al contrario). El problema es cuando en esas grandes la gente entra "enchufada", como se dice comunmente. Me parece muy bien que haya quien pueda tener un contacto dentro de una empresa y le faciliten las cosas, pero no que simplemente por ser hijo de, o conocido de, o vecino de, pues, sin más te metan dentro sin mirar siquiera el curriculum. Aunque bien es cierto que el mío es un poco pobre, por no decir que mucho...


En fin, sí, estoy un poco disgustada en este sentido, porque mi gran esperanza (aun en crisis) era la campaña navideña. Pero ni por esas. Sin embargo, no voy a dejar de insistir, hasta la misma víspera de navidad.


Ahora toca centrarse en otras cosas también... aunque ¿quién sabe si al final habrá más suerte?

domingo, 16 de noviembre de 2008

Dar- recibir

Esta mañana han recordado desde el púlpito que los cristianos estamos aquí dando para recibir. Me ha hecho pensar mucho en qué estoy dando yo ahora mismo a la gente que está a mi alrededor, en la iglesia...

Más allá de aquéllos momentos en que no tengo fuerzas para nada, creo que intento dar bastante de mí a los demás. A veces he pensado que demasiado... Pero eso es apreciación mía, y también otra cuestión... Aunque en realidad no sé si lo que intento dar es valorado...

También me he acordado de la cena de la semana pasada. Hablando con un par de las compañeras de lo que hice este verano, porque sabían que había estado en Irlanda, no entendían cómo pude ir a hacer lo que hice. No es que no lo entendieran. Simplemente no entendían por qué razón me pagué el viajé hasta allí, la comida-estancia, y sin cobrar nada. Vamos, que no eran capaces de ver que para mí ir allí a trabajar con niños creyentes y no creyentes era algo más que unas vacaciones. Y no era un trabajo. Es algo que creo que debí hacer. Creo que Dios lo puso en mi camino para enseñarme muchas cosas. Cosas del día a día, pero también cosas a cambiar en mí, o a saber cómo afrontar o para empezar algo en Valencia.
Así que, sí, puede haber sido algo que me ha costado esfuerzo realizado y que igual no pensaba destinar a algo así, pero no me arrepiento de haberlo hecho.

No sé, es algo que me ha venido a la mente cuando han dicho "dar para recibir", que es algo completamente opuesto a lo que el mundo dicta hoy en día.


En fin, es una pequeña reflexión de tantas que están en mi mente desde el día de ayer...

Enfadada

Hay cosas que me tocan la moral. Actitudes, palabras, gestos... Y muchas veces me hacen enfadar, y salgo dando un portazo. Sé que no es la forma adecuada de hacer las cosas, pero a veces una se cansa de intentarlo todo de buenas maneras, de decir las cosas sin ofender, de intentar sacar este barco que hace aguas a mares...

Cada día lo intento, y cada día me agota más. Se me van las ganas de hacer cosas, de intentar cosas, de compartir cosas... Y luego, encima, no digas nada.



¿Hasta cuándo?

sábado, 15 de noviembre de 2008

No sé por dónde empezar.



Es el sentir de toda la semana. No saber qué hacer, cómo hacerlo, dónde estoy... No he estado a gusto esta semana. Pero no lo he estado conmigo misma, y esto ha hecho que tampoco lo haya estado con el resto de personas. Lo siento, y lo digo desde aquí. Perdón.


En realidad no sé a qué se debe. Y esto me preocupa más, aunque sé que no he estado sola. Esta semana me he alejado un poco más de Ti. Es parádojico, porque he intentado acercarme más, pero me he sentido más lejos... No quiero que vuelva a pasar. Porque...

¿Qué sería de mí si no me hubieras alcanzado? ¿Dónde estaría hoy si no me hubieras perdonado? Tendría un vacío en mi corazón. Vagaría sin rumbo, sin dirección.

Pero me amas de un modo que no se puede explicar, y sin ti no sería nada. Así que, guíame y no me dejes nunca. Sé que no lo harás, pero hazme ser consciente de ello a cada momento.

martes, 11 de noviembre de 2008

Pensando...

Soy una persona que piensa mucho. No, no me sale humo de la cabeza, pero pienso mucho las cosas que voy a hacer, decir... ese tipo de cosas.

Aunque también es verdad que a veces me ha dado el puntito y he hecho o dicho lo que primero se me ha ocurrido. Pero esto, generalmente, no me ha gustado demasiado, porque me ha parecido que no era yo. En fin... ya lo estoy haciendo, pensar en proqué hice algo sin pensar... buff...



Pues eso, que pienso mucho. Y a veces, eso tampoco puede ser bueno... No lo sé, es la impresión que me da después de mcuhas situaciones vividas, buenas y no tan buenas. El problema no es pensar mucho, sino hacerte a la idea de cosas que no sabes con certeza que van a ocurrir. Ni siquiera sabes si podrían darse... Yo que sé.



En ese sentido, me siento un poco tonta. La gente a la que veo todos los días parece que viven al momento. Bueno, no lo parece, lo hacen. Y no digo que yo no lo haga, pero pienso (otra vez) en lo que puede conllevar para el futuro... Vamos, que vivo al día, pero teniendo en cuenta que mañana dependerá de lo que haya hecho hoy.



Y esto, ahora mismo me recuerda a unas palabras escritas en la Biblia, que no nos preocupemos por el día de mañana, ya que cada llevará su propio afán. Sino que busquemos primero a Dios, y lo demás vendrá añadido (pasaje completo en Mateo 6: 25-34). Es cierto que nos precupamos de cosas que no son importantes en realidad, pero tampoco las podemos dejar pasar, ¿no? Siempre que leo este pasaje acabo dándome cuenta de cuánto me queda aún por aprender... Aprender a dejar a Dios actuar cada día más en mi vida diaria. Aprender a no preocuparme [en exceso] por el mañana. Aprender tantas cosas...



Y hablando de mañana, el otro día tuve una conversación interesante con una amiga, sobre el "futuro". Empezamos medio en serio, y acabamos bromeando, pero en realidad, creo que no es algo para tomarse a broma... Aunque, otra vez, no depende de mí mi futuro. Pero sea lo que Dios quiera, será bueno. Pero puede costar de entender. ¿Quién sabe? A mí me gustaría formar una familia...





En fin... ¿ves? Pienso demasiado.



Casi siempre pienso demasiado.

domingo, 9 de noviembre de 2008

Amigas... ¿aún?

Ayer cené con las amigas del cole con las que crecí. A varias de ellas hace mucho tiempo que no las veía. Entre unas cosas y otras, y que cada una ha tirado por su lado, pues pasa lo que pasa. La cena estuvo bien, rápida y llena de cotilleos. Que si Fulanito ahora está haciendo esto, que si Menganita se dedica a lo otro... Muchas cosas sorprendentes, de verdad.

Ahora, pensando en la cena desde fuera, quien nos viera en el restaurante bien podría decir que éramos 6 compañeras de trabajo/estudios... pero nada más. Es decir, terminamos de cenar, y cada una había quedado para hacer otras cosas. Es normal, y lo entiendo, pero quizá me hubiera gustado poder pasar más tiempo con ellas y ver qué tal les está yendo (aunque a grandes rasgos lo pude intuir), qué esperan para el futuro inmediato, cuando acaben estudios... No sé. Quizá esperaba algo más. Puede que fuera porque era la única que hacía mucho tiempo que no las veía a todas y me paraba a hablar con ellas.

En parte, yo soy culpable de ello, no lo voy a negar; pero por otro lado, siempre he sabido que esas personas sí, había crecido con ellas, y había compartido muchas cosas, pero que una vez cada una hiciera su vida, eligiera diferentes cosas, la distancia que nos iba a separar aún sería mayor. Y, sinceramente, no me preocupa demasiado. Me explico. Me da rabia porque fueron 15 años juntas, pero sé que con ellas no puedo compartir de ciertas cosas, porque nunca lo entenderán, ni lo verán tan importante como lo es para mí. Entonces, creo que mantener el contacto está bien, pero que debo cuidar más otras relaciones que puedan aportarme más.

Vamos, que me alegré de verlas a todas y de saber un poquito cómo les van las cosas, pero el hecho de que cada una hubiese hecho planes paralelos da que pensar...



Después de esto me paró a pensar en otras amistades, con las que he podido crecer en muchas más áreas, y veo que también debo estar más ahí. Claro que siempre es difícil cuando se van a estudiar lejos o ya viven lejos. Pero es que aún estando cerca, viviendo en la misma ciudad, noto el distanciamiento con algunos amigos, y me duele. Tendré que cuidar más este aspecto de mi vida. Porque,



"algunas amistades se rompen fácilmente, pero hay amigos más fieles que un hermano"
Proverbios 18:24
¿Y quién no quiere poder mantener una amistad de verdad?

sábado, 8 de noviembre de 2008

Haciendo camino

Caminante, se hace camino al andar.





Enséñame, oh Jehová, tu camino;
caminaré yo en tu verdad...
Salmo 86:11a


jueves, 6 de noviembre de 2008

¿Podrás escucharle tú?

Sinceramente, creo que la próxima vez, no pensaré en nada. Ni diré nada, ni haré nada. Y luego, que vengan y me digan.

Vaya una semanita. Si te metes donde no te llaman (aunque te toca en parte), mal. Si no te metes (e intentas mantenerte lo más al margen posible), casi que peor. ¡¡Señores!! ¿Se aclaran ustedes? Yo, no.

La verdad es que desde la última vez que escribí, vaya tela la que se ha liado. Y, claro, como siempre, yo no tengo nada que ver, pero tengo que ver. ¿Alguien lo entiende?

Lo que más me molesta es que me afecta de tal manera que influye en todo lo que me sucede cada día. Y en el entorno lo han notado.



Pero esta semana no me apetece decir ni hacer nada... Sólo quisiera poder quedarme pensando, callada sin hacer nada.
Pero en este mundo nadie está en silencio, a nadie le gusta el silencio, ni estar callado. Les da miedo. ¿Miedo de qué? A mí me gustaría poder estar en silencio muchas más veces. Y escuchar. Escuchar al mundo. Y lo que en él hay. Y escuchar a Dios. Sobretodo, escucharle a Él. Pero no hay manera. No te dejan tranquilo ni un momento. Un ruido por aquí, un grito por allá, un arrastrón en el piso de arriba...

Escuchar a Dios. Necesitamos que nos hable. Y nosotros contestarle. Decirle qué nos preocupa, cómo estamos, qué sentimos, lo grande que es, lo maravilloso que fue que nos escogiera... Pero, no tenemos la calma necesaria. Yo, al menos, la necesito. Para escucharle. Tú puedes hablarle, sí, y Él te escuchará aunque estés en medio de una tormenta.




Pero, ¿podrás escucharle tú?

martes, 4 de noviembre de 2008

Nuevos ¿retos?

No sé si otros dirían que son retos. Ni si yo misma lo definiría así. Tampoco sé si todos son restos, si no lo es ninguno...


Voy a empezar a dar clases en la escuela dominical de mi iglesia, a niños pequeños, y creo que eso conlleva una gran responsabilidad. Los niños son muy listos, muy despiertos, hacen muchas preguntas... Sé que no ha sido una decisión que haya tomado a la ligera, ni tampoco por mi cuenta. Me preocupa no estar a la altura de lo que necesiten los niños... Aunque también sé que Dios me ha puesto aquí, y que me va a preparar... Así que, ¿reto?

En casa las cosas van a rachas, y lo que quiero es que nos dejemos todas de tonterías y seamos claras y nos digamos todo y podamos volver a empezar y estar bien la mayor parte del tiempo, porque decir siempre tampoco sería realista. Esto empieza por mí misma, así que... a aplicarme el cuento... ¿otro reto?

También quiero aprovechar al máximo el tiempo que paso con amigos, gente de la iglesia, conocerlos más, que me conozcan más... ¿el tercero?

Saber establecer y esclarecer prioridades. Es algo que siempre hago y que luego se enmarañan todas y acabo como al principio, de forma inconsciente o no.

Superar el curso y conseguir algún trabajo que pueda compaginar con los estudios...

...


No sé si queda algo de lo que ronda por la mente que no haya dicho aquí, o que no esté implícito en lo ya dicho... Pero, ¿los puedo llamar retos? Creo que para mí lo son. Y no sé si estoy preparada para todos. O si voy a saber afrontarlos todos cómo debiera, o si voy a saber sacarlos adelante, o ponerlos en práctica, o si al final desistiré... Lo que sé, y ya he dicho en más de una ocasión, es que NO estoy sola en esto. SIEMPRE está Él a mi lado. Y si hay algo que tenga que aprender de todo esto, estoy segura de que me lo mostrará, aun sabiendo que puede venir después de un batacazo...



Así que, dejaré de pensar en qué puede pasar y voy a ponerme con todo esto. Ya veremos cómo van saliendo...

Miradas

Llevo un tiempo pensando en esto, y cada día que pasa, lo afirmo más y más.


Creo que la mirada de una persona dice más de ella que cualquier otra cosa. Me explico.

Soy una persona que mira directamente a los ojos de los demás cuando les habla (o lo intento). Y no es que sea una persona muy segura de mí ni confrontacional, ni nada de eso. Simplemente lo hago porque muchas veces, las personas mienten. Y, a menos que entrenen duramente, los ojos son lo único que me pueden advertir si una persona está siendo sincera o no.
Reconozco que no sé mentir, lo hago de pena. Y no me avergüenzo de publicarlo a los cuatro vientos. No sé mentir ¿y qué? No creo que esté bien tampoco, así que no me supone ningún problema. Esto venía a que, si alguna vez he tratado de engañar a alguien, se me ha notado que no estaba siendo sincera, porque mi mirada no lo era.

Quiero decir que creo que una mirada puede transmitir ciertamente muchas más cosas que las palabras. Además, muchas veces no se necesitan palabras para expresar ciertas cosas.

Por ejemplo, cuando voy por la calle o en el metro, me fijo mucho en la gente, y en cómo miran a los demás y al vacío... Y veo en sus ojos muchas cosas. Desprecio, tristeza, lujuria, amor, alegría, pena, angustia, amargura, euforia, ... y tantas otras cosas!!
¡Las miradas son tan transparentes cuando las personas no se saben observadas! Luego, si se percatan de ello se transforman en cierta manera. Todos lo hacemos. Me he dado cuenta de que hasta a mí se me nota cómo van las cosas. ¡Normal! Yo también soy humana. Y mi mirada es tan transparente como los cristales de cualquier ventana. Y eso me hace darme cuenta de que puedo llegar a ser muy vulnerable...

Luego, con la gente que trato normalmente cada vez hago más una cosa. Trato de averiguar cómo se sienten hacia mí. Quiero decir si hablan en serio, si me toman el pelo, si se preocupan, si me quieren... A muchos ya los tengo "calados" (así que cuidado :P), pero hay otros que tienen una mirada tan opaca, que no me dice nada. O que intentan decirme algo con la mirada pero no sé el qué... Y si entre ellos hay personas que me importan eso me duele, preocupa...


Vamos, que creo que la mirada de una persona lo dice todo sobre ella y que aunque a veces no sé qué decir con las palabras, soy consciente de que mi mirada puede decirlo todo.










Vaya una rayada que me ha salido. Y no sé si bien estructurada... En fin, espero haber transmitido lo que quería...

martes, 28 de octubre de 2008

Vuelve a llover

Hoy vuelve a llover. Esa es la tónica de este otoño. No me molesta, sobretodo en días como hoy, en que no he de salir de casa por obligación... Además, estoy casi todo el día sola. Aquí una foto de la tormenta del otro día...




A veces me parece que el tiempo me acompaña...

domingo, 26 de octubre de 2008

¿Hogar?

Llevo un tiempo pensando en algo. Me inquieta bastante. Me explico.

Mis padres están divorciados y, evidentemente, viven en casa diferentes. Pero ese no es el caso ahora.
La cuestión es que, hasta ahora, yo consideraba mi casa aquella en la que crecí, y vivo actualmente con mi madre y mi hermana. La de mi padre, ha sido, y será siempre, la casa de mi padre, donde yo paso una pequeña parte del tiempo. No creo que nunca llegue a referirme a ella como mi otra casa, porque no me siento así estando allí. Pero ese tampoco es el caso.

El caso es que lo que yo he considerado siempre mi hogar ha sido la casa donde vivo, y era mi refugio. Es decir, el sitio donde pasase lo que pasase fuera, me sentía segura, tranquila, a gusto... Lo cierto es que siempre he sido muy de estar en casa (y lo sigo siendo). Pues de un tiempo aquí tengo la impresión de que mi hogar no está en ningún sitio. No me siento segura en ningún sitio, y tampoco en casa. Ni tranquila. A veces, me cuesta incluso sentir eso en mi propia habitación. No sé si es que soy yo, o que, pero muchas veces me cuesta llegar a casa (aún queriendo volver a ella tras una larga mañana) por temor a lo que pueda encontrar. Sé que viene de largo, que si hubiéramos hecho bien las cosas desde el principio todo sería de otra manera. Y también sé que no puedo siempre encubrirme en que "podríamos haber hecho..." o cosas así. Creo que también se puede hacer algo, aunque no sé muy bien qué ni por dónde empezar.

De momento, necesitaba ordenar lo que pensaba al respecto. Creo que lo he hecho. Y ahora, ¿qué?






Además, sigo teniendo en mente muchas, muchas cosas, y nuevas se unen a todas esas... Algún día me estallará del peso de todo. Y mira que trato de descargar... Lo único que sé es que no estoy sola en esto. Ahora mismo necesito que me sujeten, y sé que Dios está a mi lado.

miércoles, 22 de octubre de 2008

Preocupaciones, ansiedad, Dios... y ¿yo qué he hecho?

Nunca he tenido una crisis de ansiedad. Sí, me preocupo por las cosas, pero sé que si pasan cierto límite, yo no tengo que preocuparme, porque la solución no está en mis manos. Es decir, si hay cosas que no voy a poder solucionar, ¿por qué preocuparse?

Bien, hoy he estado con una persona cercana que está ahora mismo en medio de una crisis de ansiedad. Es la segunda que sufre este año, y llega al punto de no comer, no dormir... No quería entrar en clase y dejarla ir sola, así que nos hemos ido a una cafetería a desayunar e intentar que no pensara en lo que le hacía sentirse agobiada hasta el punto de "quererse morir".

Lo cierto es que no sabía muy bien qué hacer. Ni qué decir. Los que me conocen saben que intento medir muy bien mis palabras a la hora de tratar algo que considero importante, y éste ha sido el caso. Como no tenía mucha idea de qué le había llevado a sentirse así, he dejado que, con libertad, me contara lo que quisiera. Es decir, he estado en silencio escuchando.
Cuando ha empezado a hablar me he dado cuenta que tampoco iba a saber qué decirle. Tiene las cosas claras, pero cuando algo la lleva a una crisis, pues se lo cuestiona todo, aunque sabe que se debe a la crisis y que ni sus sentimientos ni sus pensamientos han cambiado.

Lo único más o menos acertado que he conseguido decirle es que cuando a mí me preocupan cosas y estoy en una situación que podría asemejarse a la suya, pues sé que sólo puedo preocuparme hasta un punto, porque si pasa de ahí, yo no puedo hacer nada. Lo que no le he dicho es que estoy segura de ello porque hay alguien siempre a mi lado que no me va a dar o poner en situaciones que yo no pueda soportar.

El caso es que sabe que soy creyente, que voy a la iglesia, que no creo en las mismas cosas que ella... Pero no sé si se ha dado cuenta de que para mí es algo más. Que no sólo es ir a un sitio, sino que es algo que siento dentro de mí y que confío realmente en Dios. Si esto no lo sabe, es que no se lo habré sabido decir con claridad. Hoy era una oportunidad para hacerlo, y tampoco lo he hecho. No sé porqué. Ahora me cuestiono si realmente soy lo que digo ser...

Creo que hoy sólo tenía que escuchar, estar a su lado, que sintiera que significa algo para mí, que me preocupo por lo que le pase... Creo que si alguien que dice ser tu amigo, en una cosa así, no está contigo no sabe realmente el significado de la amistad.

En realidad, creo que lo de hoy ha sido como una especie de puesta en práctica sobre lo que leía ayer de la señora van Haaften. Sí, leí el capítulo referente a las precupaciones excesivas. Y saqué buenas cosas también, al igual que la última vez.

Todo lo que nos sucede a nosotros, antes pasa por el "filtro" de Dios. Es decir, que, como ya he dicho, nunca nos va a pedir/dar más de lo que no podamos soportar. Además, le tenemos siempre ahí, con nosotros (1Pe 5:7; Mt 28:20; Sal 23:4). Muchas veces he podido notar esto. Que está conmigo, que me sustenta, que me da fuerzas para levantarme, que hace que coma, que quiera seguir adelante aunque en ese momento quizá no me apetezca hacerlo...

Así pues, ¿por qué os preocupáis? (Mt 6:28)

Me gustaría poder decirle a mi amiga todas estas cosas, y que las entienda y que reconozca que sin Dios nada tiene sentido.

Mañana espero volver a verla en clase. De todas formas, más tarde cogeré ese invento tan maravilloso (que no me gusta demasiado) llamado teléfono y le preguntaré cómo ha ido el resto del día, porque después del rato que hemos estado juntas, se ha ido a su casa, y yo no he hecho más que darle vueltas a todo esto.

Y sigo dándole vueltas...


martes, 21 de octubre de 2008

Sequía...

No son muchos pero Dios los puso ahí,
un poquito más cercanos, me los regaló a mí,
para hacerme comprender un poco más
el calibre del amor de mi Padre celestial.

No son muchos, pero no los hay mejores en la tierra,
sin temor a los leones en la arena.
Sólo pendientes de que alguien me proteja,
aunque el precio sea mayor, son amigos,
y no tengo que dar nombres o apellidos...
... porque ellos mismos ya se saben aludidos.

No son muchos pero Dios los puso ahí,
extranjeros de otra talla, tan insólitos aquí,
que me respetan y regañan a la vez,
y me quieren como soy, aunque me conocen bien.

Están cerca, no me es fácil engañarles,
porque llevan mis heridas y miserias en su pecho,
y jamás me echan en cara lo que han hecho,
aún teniendo una razón,

son amigos, no hace falta dar sus nombres o apellidos...
...porque de sobra ellos se saben aludidos.

No son muchos pero Dios los puso ahí,
peregrinos incansables, luchadores de marfil,
forasteros con nostalgia del hogar,
en sus frentes brilla el sol, en sus manos siempre
hay pan......

...y en sus labios
no hay engaño ni traición porque son sellos,
y jamás he visto zánganos más bellos,
ni me he reído tanto, como junto a ellos,
aún en medio del dolor,

son amigos,
y no quiero dar sus nombres ni apellidos...
...ellos lo saben y se dan por aludidos
Mi regalo, Marcos Vidal
...
Llevo unos días de sequía verbal. Y bueno, he estado pensando muchas, muchas cosas. No sé. Creo que estoy en un punto de mi vida en que cada cosa que haga va a implicar cosas en el futuro. En realidad, es siempre así, pero ahora es como que me doy más cuenta y bueno, hay que verlo todo bien.
Por otro lado, tengo la sensación de que hay ciertas cosas que no avanzan, a veces incluso van hacia atrás. Y no quiero seguir así. Llevo mucho tiempo dándole vueltas y quiero hacer algo, pero no sé cómo plantearlo para que no ofenda a las personas implicadas, ni se vean heridas.
Y bueno, el texto es una canción de Marcos Vidal. Cada vez que la escucho me acuerdo de muchas personas, de algunas que están cerca y de otras que no lo están tanto. Y le doy gracias a Dios por haberlas puesto en mi camino, y desde aquí disculparme si a veces no saben mucho de mí y no les pregunto por ellos mismos. No es que no me preocupe por ellos, sino que muchas veces no quiero llenarlos con mis preocupaciones y mis "tonterías".
En fin, muchas cosas en qué pienso y que muchas veces no sé expresar bien con las palabras.

sábado, 18 de octubre de 2008

Un año

Ha pasado un año desde que me embarqué en esta aventura que no sabía si sería capaz de mantener con regularidad.

¡¡He descubierto que soy capaz de escribir con cierto sentido!! Jeje.

Bromas aparte, creo que ha sido un año extraño. Y, creo, he madurado. Lo noto cuando escribo y me expreso... Supongo que también se va aprendiendo con la práctica... A veces no me ha apetecido escribir mucho, y sólo he dejado unas pocas palabras que rondaban por mi cabeza, otras, en cambio, he sido tan extensa que no pensaba yo si llegaría a acabar algún día de decir o escribir lo que sentía...

Han cambiado cosas, otras están aún por cambiar... pero no hay que pararse en lo que ya ha pasado, sino mirar cuánto camino nos queda aún por recorrer. No será fácil (¿quién dijo que lo fuera?) pero saber que puedo sentarme un momento aquí y compartirlo con otros (creo) que me ayuda. Además, como mejor más grande ayuda le tengo a Él, así que nada puedo temer.


Así que, aguardando cosas para seguir compartiendo. Gracias a todos los que leen.

miércoles, 15 de octubre de 2008

Perdonar y olvidar

Llevo unas semanas leyéndome un libro. Normalmente, suelo devorarlos con rapidez, y disfruto de la lectura, aprendo cosas... pero no siempre me da tiempo a ponerlo en práctica. Por ello, cuando una amiga me dejó "Vivir en libertad", de Eleonor van Haaften, que es un libro muy claro, práctico y que hace reflexionar, decidí tomármelo con más calma.

Total, ayer estuve leyendo el capítulo en el que habla de la carga de la amargura y las ansias de venganza. Y claro, la forma de deshacerse de esa carga es el perdón. Y leyendo todas las cosas que dice la autora sobre el perdón y olvidar (no simplemente olvidar, sino que "el significado de las cosas no tenga poder sobre nosotros"), estuve recapacitando e intentantado descubrir si he perdonado realmente a una persona que me hizo mucho daño en el pasado y que cambió mi vida.

En realidad, gracias a esa persona conocí realmente a Dios y me cobijé en Él. No digo que no hubiese llegado a hacerlo de haber sucedido otras situaciones, pero el daño que me hizo esa persona me hizo darme cuenta de lo mucho que necesitaba a Dios, y que sigo necesitando día tras día.
Pues bien, aún así, no sé si realmente le he perdonado. Me explico. Hace un tiempo, después de una charla que hubo no sé si en un campamento o en alguna reunión de jóvenes de la iglesia, se trató este tema, el perdón. Y yo, por aquel entonces, aún estaba bastante resentida con la persona en cuestión. Y cuando llegué a casa y pensé en ello, decidí, voluntariamente, que quería perdonarla, aun sabiendo lo que me iba a costar. Y oré a Dios para que me ayudara en ello. Yo sabía que por mí misma no iba a poder, así que le pedí Su ayuda.
Desde entonces, me he dado cuenta de que hacia esa persona ha cambiado mi actitud y otras cosas, pero no sé si eso significa que lo haya perdonado. Puede que perdonado sí, pero creo que aún no he conseguido olvidar, según decía antes, todo lo sucedido. Y eso me hace replantearme la pregunta de si he perdonado realmente, y si es así, porqué aún no he podido dejar que me afecte...

No sé. Son cosas que llevo pensando desde ayer, y a las que les doy vueltas y no consigo ver bien dónde estoy ubicada. En fin. Sé que es cuestión de voluntad, pero también de oración, porque creo que humanamente no podría hacer que ciertas cosas dejaran de afectarme en ciertos momentos...

La verdad es que habiendo tratado el tema del perdón en varias ocasiones, no sé si había visto esa otra parte antes. Olvidar. Es importante para poder avanzar de una forma "saludable".


Dicho esto, veremos qué me depara el próximo capítulo. Habla sobre preocuparse en exceso. Así que vamos bien... Hablando en serio, recomiendo la lectura de este capítulo. Bueno, de éste y de todo el libro...

martes, 14 de octubre de 2008

Relato II- "Cajas"

Su hija le ha dicho que tenía que comprarle un libro de esos viejos, escrito hace mucho tiempo. El Lazarillo de Tormes. Se ha reído.

- No hace falta. Lo tenemos ya, pero lo tendré que buscar. Debe de estar en alguna de las cajas donde guardo cosas de hace 20 años.

La conversación ha quedado ahí. Ahora, sola en casa, se ha puesto a ello. Desempacar las cajas sería más rápido si no hubiese perdido la lista que contenía los objetos guardados. Por eso, ha empezado por la primera caja que ha encontrado. Nada de lo buscado. La segunda que abre pesa bastante más, está llena de libros. Mientras lee los títulos, va recordando cuándo los leyó por primera vez. Al fondo, parece intuirse un libro algo más descolorido por el paso del tiempo. Pero, antes de llegar a tocarlo, descubre un par de libretas. Están polvorientas, pero no recuerda qué son. Abre al azar una de ellas.

12 de noviembre de 2002

Hoy ha sido un día como otro cualquiera....


No sigue adelante. Va a la primera página y descubre, en una letra diminuta e ilegible, las palabras que le corroboran lo que se ha imaginado. "Diario. 6/04/00- 23/01/03". Mira la otra libreta y descubre otro volumen de su diario de adolescente. No sabe qué hacer. De momento, coge el Lazarillo, guarda rápidamente los demás libros, cierra la caja como puede y la vuelve a guardar, junto al resto de recuerdos. Pero ha dejado fuera las dos libretas.


Aún no sabe qué va a hacer con ellas. Ella creía que había superado todo el pasado. Que nada de aquello volvería a molestarla, y menos habiéndose casado felizmente y con una hija maravillosa. Pero, sin saber porqué, y justo en este momento, ha vuelto. Tiene que decidir algo. Quiere recordar cómo fueron esos años pero, a la vez, no quiere hacerlo. Sabe que sufrió mucho. Que todo lo que pasó pudo haberse hecho de otra forma. Y teme que le influya demasiado en su vida actual.

lunes, 13 de octubre de 2008

Olvidé algo importante

Nunca pensé que fuera a decir lo que dije ayer. La cuestión es que olvidé mi Biblia, bueno, la que he hecho más mía, porque tengo otra, en la iglesia después de la escuela dominical. Y me sentó bastante mal.


Me explico. No suelo dejar las cosas por ahí olvidadas, pero ayer, tenía en mente otras cosas que me preocupaban más, y no sé cómo, la dejé olvidada en el banco de la iglesia. Sé que cuando vuelva seguirá estando ahí, pero el hecho de tener que leer esta semana de la otra... Y debería darme igual, pues el mesanje es el mismo, Dios es el mismo en una y en la otra (además, no sé muy bien porqué, pero son la misma versión), y si me va a decir algo en una me lo puede decir igual con la otra, pero el hecho de haber hecho mía y haber aprendido varias cosillas con la "mía" pues no sé cómo explicarlo, pero hace que quiera usar esa.



Quizá es una tontería como una catedral... No sé cómo lo ve otra gente. Las cosas que Dios me tenga que decir estos días, me las transmitirá a través de mi otra Biblia. A ver qué aprendo.





viernes, 10 de octubre de 2008

Otoño amenazante

Anoche llegó, y derramó sus gotas sobre la ciudad. Hoy, amenazante, ¿quién sabe si volverá?


Me gusta cuando llueve, relampaguea el cielo y puedo observarlo desde mi casa...



Otoño
Viento
Lluvia intensa
Más viento

jueves, 9 de octubre de 2008

Adelante








Aunque estoy cansada, el tiempo corre, y no nos podemos detener.
Adelante.

miércoles, 8 de octubre de 2008

Sobrecargada

No entiendo por qué sigo intentándolo. Bueno, sí lo sé. Pero me sobrepasa hacer el esfuerzo, y ver que el resto no lo aprecia, más bien lo desprecia. O, al menos, así lo siento yo tras mentiras, engaños... No valoran el esfuerzo que hago día a día por estar aquí, no decir más de lo que se permite, no coger mis cosas y largarme lejos...

Pero aún quiero creer que pueden cambiar las cosas. Que es pasajero, que vamos a arreglarlo... Que se puede!! En realidad se puede siempre que quieran todas las partes, y no sé si una de las partes quiere realemente. A mí me da que no. Pero bueno, nadie ha dicho que las relaciones interpersonales son fáciles. Además, hace poco me recordaron que debía esforzarme y ser valiente y bueno, creo que eso puede incluir esforzarme con esta persona. Está claro que no voy a permitir más palos como éste. Pero bueno...

En fin, es muy duro ver cómo te dicen que van a cambiar, y luego ver que no es así. Trataré de hacerlo mejor la próxima vez. Pero no sé hasta cuando podré soportar esta situación. Es una carga muy pesada, y eso que estoy leyendo un libro que trata ese tema precisamente.




Necesito descansar, que me dé el aire, irme lejos. Pero muy lejos... y durante bastante tiempo. Y poder ordenar mis pensamientos, sentimientos... Qué fácil es decirlo y cómo se complica el poder llevarlo a cabo.


Vienen a mí las palabras de la carta a los Filipenses "todo lo puedo en Cristo que me fortalece". No hay más que decir.



Estoy agotada.

martes, 7 de octubre de 2008

Reparaciones

Imagino que todos hemos tenido alguna vez un objeto/cosa el cual desempeña una importante función en nuestra vida.

Y de repente, un día falla en una de sus partes, pero es algo tan insignificante que lo intentas arreglar un poco, y sigues trabajando con él como si nada. Al tiempo, vuelve a fallar. Falla lo que ya había fallado, y algo más. Pero, de nuevo, vuelves a arreglarlo lo más rápidamente posible y sin mucho acierto.

Esto va ocurriendo cada cierto tiempo, y vas solucionando problemillas que le surgen, y, aunque el objeto ya no resulta "idóneo" u "óptimo" para la función que tenía que realizar, no lo puedes tirar y cambiar por otro porque tiene cierto valor sentimental.

Pero llega un día en que dice "se acabó, hasta aquí, dejo de funcionar para siempre". Es entonces cuando te das cuenta de que lo necesitas, y de que tenías que haber pensado más detenidamente cuando se empezó a estropear, porqué las reparaciones no salían bien... Y tenías que haberle prestado más cuidados. Porque ahora que realmente lo necesitas, no puede desempeñar su función.

Pero hay alguien que es el único que puede arreglarlo, si le dejamos que lo haga, si confíamos en él plenamente, que no desea vernos sufrir, ni quiere mal alguno para nosotros. Y le pides que te ayude con tu problema. Y él, en su infinito amor hacia ti y los demás, te ayuda, pero te exige una cosa a cambio. Que le ames, que esté plenamente dispuesto a seguirle, hasta donde haga falta.









Llevo un tiempo pensando en esto. Si hubiese solucionado las cosas desde el principio, ahora no estaría en el punto en el que estoy. Por suerte, conozco a Jesús y a su Padre. Y confío y espero en que me ayude con lo que pesa en mí. Si no le conociera, hace mucho que habría tirado la toalla. Hay muchas cosas que reparar, menos mal que tengo a alguien que lo puede todo.


Gracias por estar siempre ahí.

domingo, 5 de octubre de 2008

Imprescindiblemente dependientes

Me hace gracia la era en la que vivimos. Ésta en que todo se revisa mil veces, todo lleva cientas medidas de seguridad, todo es tecnología...

Sí, vale, no ha sido una buena tarde. ¿Tanto se nota? En fin... Ha sido una tontería, pero precisamente son esas pequeñas cosas las que determinan el carácter de cada uno.

Pero me ha hecho plantearme la importancia que le damos a las cosas, y lo que dependemos de ellas. Si te falla algo, ya no puedes hacer miles de cosas que has de hacer. Entonces, me planteo por qué hemos dejado que sean las máquinas las que tengan que guiar nuestras vidas. Al fin y al cabo... las hemos inventado nosotros para que nos faciliten las cosas, no para que nos las impidan.

Y bueno, no entiendo cómo podemos dejar que dependamos tanto de todo esto, si tenemos a Aquél que lo es todo, y es el Único de quien podemos depender completamente, pues no nos va a fallar nunca.


En fin, desvaríos varios para una tarde no positiva, dentro de un día interesante. Lo único que puedo decir con total seguridad (y no estoy para hablar de seguridad) es que deberíamos depender más de Dios y menos de las cosas de este mundo, aunque se hayan vuelto imprescindibles para la vida diaria.

Creo que Dios es lo único de lo que no podemos prescindir en la vida.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Releyendo...


Me gustó la primera vez que lo leí... Ahora lo retomo con la intención de volver a disfrutarlo...


martes, 30 de septiembre de 2008

Acuerdo

Es difícil poner de acuerdo a dos personas. Y más aún si es por tener que compartir algo. Pero esto es el día a día. Y viendo cómo sucedió todo durante el último curso escolar, no me apetece nada volver a pasar por lo mismo.

Así que, te decides a plantearle el problema a la otra persona, y empiezan las malas caras. ¿¡¿¡¿Pero si aún no hemos dicho nada?!?!? No lo entiendo. Quieres solucionar un problema existente y sólo con decir estas palabras, ya te miran mal. De verdad que no lo entiendo.
Luego viene el hablar de las cosas que influyen a la hora de tomar una decisión al respecto, pero tampoco le parece bien. Y, claro, cuando se llega a la única solución posible (teniendo en cuenta todas las variables) ya es que ni te miran. Y le repites que es flexible, que depende de las circunstancias que existan en el momento, que... que no. Que no le parece bien, justo, adecuado... ¿Y qué puedes hacer? Pues poco, porque es lo que hay, y de dónde no hay no se puede sacar, y las cosas van como van...


Ahora, ya sé, la próxima vez que haya que ponerse de acuerdo en algo, no digo nada, hago lo que apetezca y se acabó.

Bueno, en realidad no, no se me da bien eso. Pero bueno, hay que saber intentar hacer las cosas bien, ¿no? Y más por una chorrada como ésta. Intentaré ser flexible, aún cuando eso no sea equitativo hacia las dos partes, y salga perdiendo a veces...

viernes, 26 de septiembre de 2008

Esfuérzate y sé valiente

Ayer nos había citado el pastor para que le contásemos la experiencia de Irlanda. Fue un tiempo muy bueno, no pensaba yo que pudiese ser de tanto provecho... Y bueno, luego, como era jueves, habíamos pensado quedarnos a la reunión de oración de la iglesia. No había ido nunca, y bueno, siempre tiene que haber una primera vez...

Lo cierto es que fue un tiempo muy bueno. El pensamiento que nos transmitió Ricardo a los allí presentes parecía ir preparado y dedicado directamente a mí. Después de todo lo que habíamos hablado esa tarde, de todos los cambios que están habiendo en el grupo de jóvenes y demás... Tamar y yo nos miramos y pensamos a la vez que Dios quería que estuviésemos allí esa tarde-noche, porque iba directamente relacionado con nosotras y todo lo que se avecinaba. Así que sólo dejaros con el versículo que resume el pensamiento de ayer, y sobre el cual versó el mensaje:



"Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas"
Josué 1:9, La Biblia
Es un texto harto conocido, y que da ánimos a todo aquél que lo lee, pero volver a recordar que el Señor no va a permitir que desmayemos mientras hacemos lo que nos ha encomendado...
Luego estuvimos un rato orando y fue de mucha bendición, poder compartir esos momentos con unos cuantos hermanos.
Probablemente vuelva algún otro día...

lunes, 22 de septiembre de 2008

Confiar en Dios

Hoy leí una breve reflexión sobre la confianza en Dios, y cuya conclusión final voy a apropiarme:

Mi trabajo es preocuparme por lo posible y confiar a Dios lo imposible.


Salmo 9:10 "En ti confiarán los que conocen tu nombre, por cuanto tú, oh Señor, no desamparaste a los que te buscaron".

sábado, 20 de septiembre de 2008

Qué es lo que falta

Comunicación

Respeto

Cordialidad

Amor

Perdón

Tiempo

Amistad

Confesión

Obediencia

Preocupación

Comprensión

Diálogo

...



Es una lista interminable. Y me avergüenza.

martes, 9 de septiembre de 2008

Decidiendo hacerse mayor

Se toman decisiones a diario. Qué me pongo, por qué calle voy a pasar, qué hago para comer... son sólo unos ejemplos de decisiones a las que nos enfrentamos todos los días y que apenas pensamos al tomarlas (a menos que seas mujer y estés dos horas frente al armario).

Pero existen también decisiones más difíciles de tomar. Son aquellas que encaminarán de una forma u otra tu futuro. Qué estudiar, con quien salir... Éstas requieren más tiempo, aunque, la verdad, viendo como se comporta la sociedad actual, cualquiera lo diría.
En las últimas semanas he tenido que decidir cómo quiero continuar con mi carrera. Tenía ya claro la especialidad, pero el saberlo no lo ha hecho más fácil. Muchas asignaturas, diferentes horarios y agrupaciones, optativas que no cuadran, compañeros que no saben qué hacer... Pero hay que saber qué es lo que le conviene a uno mismo, sin mirar mucho por los demás, al menos, en cuanto se refiere a nuestro futuro profesional. Si hablamos de otras cosas eso sería muy egoísta... Además, antes o después llega el momento de elegir, de separarse de los compañeros (que pueden haber sido amigos) y no por ello se acaba el mundo. Aunque cueste hacerse a la idea de que ya no se compartirán esos ratos con ellos, siempre puedes llamarlos y quedar a tomar un café...


Es en una situación cómo ésta, cuando me doy cuenta de que creces, tienes cada vez que elegir más cosas y más determinantes y que hay que hacerlo y punto. Y a veces extraño ser una niña y que elijan por mí a qué cole tengo que ir o dónde van a comprarme la ropa (aunque es cierto que cada vez más son los niños los que deciden por puro egoísmo). Y me da miedo pensar que pueda equivocarme cuando tenga que elegir entre diferentes trabajos (ojalá, porque con las crisis...), o dónde voy a vivir, con quién quiero pasar el resto de mi vida... Pero es entonces cuando me doy cuenta de que siempre va a haber alguien que me ama y que no va a permitir que ocurra nada malo. Ese es Dios, y me alegra tenerle conmigo a cada instante sabiendo que Él va a guiar todos mis pasos y me va a cuidar.

domingo, 7 de septiembre de 2008

Volver... pero también cambiar

Septiembre ha empezado. La vuelta al cole/trabajo. La cuesta de septiembre. El síndrome postvacacional. Y un sinfin de cosas que vuelven asociadas a este mes.
Se vuelve a la rutina diaria, siempre proponiéndose hacer algún cambio en la vida de uno mismo. Que si dejo de fumar, o empiezo a ir al gimnasio, o cualquier cosa de estas, que luego la mayoría de la gente no cumple (ojo, he dicho la mayoría, siempre hay alguna honrosa excepción).


Por mi parte, he decidido un par de cosas. Irlanda me ha abierto los ojos a unas cuantas cosas, sobretodo concernientes a la vida en la iglesia. Pero, no voy a hablar de esto ahora, auqnue daría para un par de entradas. Quizá cuando se resuelva la situación del grupo de "jóvenes".

Aún así, hay varias cosas que quiero empezar a hacer bien. Voy a intentar ser más paciente (no es que no lo sea, pero sé que puedo serlo más), voy a trabajar mucho mi relación con Dios. Quiero acercarme más a Él y que sea Él quien guíe verdaderamente mi vida. Quiero ser un poco más fuerte emocionalmente, y eso requiere un esfuerzo ya que quienes me conocen saben lo sensible que soy y lo poco que necesito para echarme a llorar, y eso debe cambiar (para esto también necesito ayuda de Él). Pero, también quiero poder estar en casa sintiendo que estoy en casa. Quiero que el llegar a casa no sea un dolor de cabeza constante, quiero intentar que la relación existente entre madre- hermana- yo sea más fluída, hay más respeto, podamos confiar las unas en las otras... Pero esto requiere un esfuerzo por parte de las tres, que no creo que ellas estén dispuestas a asumir o querer llevar.


En fin, esto son unas cuantas cosas de esas que quiero empezar a hacer bien. Sé que no estoy sola. Hay quien me apoya y en quien apoyarme. Hay gente en la que puedo confiar y con la que puedo contar. Sobretodo está Dios. Sin Él, nada de esto va a ser posible, por lo que lo pongo todo en sus manos. Pongo este nuevo curso en Sus manos, y con ello todas esas cosas que necesitan mejorar, cambiar de raíz, todas las relaciones personales... todo.



Así que, toca volver... pero volver cambiada, o en un proceso cambiante. Irlanda me ha puesto las pilas, y las conversaciones con la gente de aquí también.



Así que... ¡¡adelante!! De momento, aún tengo unos días libres para ir pensando en todo esto, y ver cómo se puede hacer factible. Ya veremos cómo resulta todo.


Porque, como leía el otro día, todo tiene su tiempo.

lunes, 1 de septiembre de 2008

Tiempo

Todo tiene su momento oportuno;
hay un tiempo para todo lo que se hace bajo el cielo:
un tiempo para nacer,
y un tiempo para morir;
un tiempo para plantar,
y un tiempo para cosechar;
un tiempo para matar,
y un tiempo para sanar;
un tiempo para destruir,
y un tiempo para construir;
un tiempo para llorar,
y un tiempo para reír;
un tiempo para estar de luto,
y un tiempo para saltar de gusto;
un tiempo para esparcir piedras,
y un tiempo para recogerlas;
un tiempo para abrazarse,
y un tiempo para despedirse;
un tiempo para intentar,
y un tiempo para desistir;
un tiempo para guardar,
y un tiempo para desechar;
un tiempo para rasgar,
y un tiempo para coser;
un tiempo para callar,
y un tiempo para hablar;
un tiempo para amar,
y un tiempo para odiar;
un tiempo para la guerra,
y un tiempo para la paz.
___
La Biblia

domingo, 17 de agosto de 2008

Extrañando...












I'm not ready to be at home. I feel Irelandsick. Everything here is totally different from there, and I don't want to forget what we did in this two weeks. Many people we've met, many children we've worked with... I don't want to forget them, and here is so different and I'm feeling inactive.
So, I'm missing... I'm still missing. And many things remind me others that we have done, or bought, or eaten.


I'm sorry, but I'm missing. I'll try to be active in order not to feel in this way.

jueves, 14 de agosto de 2008

"Solo"

Está a tan sólo 4 horas, pero siente como si estuviera en la otra punta del planeta. Además, está solo. Lo decidió así. Quería descansar y pensar algunas cosas que mareaban por su cabeza. Lleva ya un mes allí, en la que fue la casa de sus abuelos. Nunca fue allí de pequeño, no quería quedarse aún sabiendo que conocería a gente. Por eso eligió este lugar. Nadie lo conoce, y si le preguntan que hace en esa casa, dirá que la alquiló a los dueños por el verano. Aunque, la verdad, desde que está ahí, nadie se ha fijado en él. Ni siquiera cuando ha ido a comprar. Mejor, piensa. Ahora no cree que fuese tan buena idea irse solo. Se siente tan solo. Es cierto que ve a la gente por la calle, los saluda incluso, pero está solo. Él quería que fuese así. Y así ha sido. Pero ahora echa en falta la compañía de alguien con quien charlar. Y se acuerda de ella... De cuando se cruzaron, de lo torpe que había sido, de lo mucho que la quiere y lo difícil que se le hace decirle lo que siente... Quiere llamarla pero no se atreve. ¿Qué le va a decir? "No, es que estoy en el pueblo... Me he acordado de ti...". Se hace la firme promesa de que cuando la vea, no será como las últimas veces. No puede volver a ser igual. No lo va a permitir.

martes, 12 de agosto de 2008

Detalle


Explanation:

Se trata de un cartel colgado en el Belfast International Airport, anunciando ofertas de vuelos para el verano de 2009. La cosa no iría más allá si no fuera porque pone "Murcia (Alicante)". Aún no le encuetro una explicación coherente. Lo primero que pensamos es que es para decir que es lo más cerca que van a poder llegar de Alicante vía avión... No sé... En fin, uno de los irish details que tienen por allí y que te dejan con la boca abierta...

Missing and thanks

Yeah... I'm missing everything we've done there.

En serio, lo echo de menos casi todo. Han sido dos semanas de intenso trabajo con los niños y para Dios, de mucha lluvia :), frío, gente entrañable... ¡¡¡¡Quiero volver!!!! Los irlandeses y el ambiente que había con ell@s (sobretodo la segunda semana), lo verde que está todo, desayunar frente a la ventana observando la tranquilidad de la calle, lo mal que se comía...

Han sido dos semanas muy intensas, en que no hemos tenido tiempo de parar e ir a visitar la zona. Y ahora vuelvo a casa, al sofocante calor, a la sequía, a la multitud, a los ruidos, a los edificios altos, a la contaminación... a todo como estaba antes de irme. Siento que el tiempo aquí en España se ha parado. Todo sigue igual. Yo he cambiado (creo). Veo las cosas de otra manera, vengo con muchas ganas de hacer cosas en la iglesia, con los niños, con ganas de salir a la calle y hacer cosas... Pero la mentalidad aquí es diferente. No se puede preparar un Holiday Club o un Youth Club porque, primero, somos "muy" jóvenes para preparar algo así, segundo, porque no se si tendríamos el respaldo de la gente que tendría que dárnoslo... En fin, esto desanima a cualquiera. Sé que Dios me ha utilizado allí, y quiero también que me utilice aquí.

Por otro lado, echo en falta los ratos muertos entre las actividades y la comida hablando con todos, los ratos del devocional, la alabanza de la primera semana... Bufff... Muchas cosas. Momentos irrepetibles como el "She's my husband"... Pero bueno, son cosas que hemos hecho y que no volverán a suceder, pero que han servido para forjar unas amistades que espero perduren en el tiempo y la distancia.


Por ello doy las gracias por la oportunidad que se me ofreció de ir allí, a la aventura, sin saber muy para qué y por el gran trabajo que hemos hecho. Espero hayamos acercado a muchas personas a Aquél que nos ama incondicionalmente.

Gracias por dos semanas fantásticas.

lunes, 11 de agosto de 2008

Back home

I arrived last morning.
Back to Spain.
Back to the warmest summer I've ever remembered.

lunes, 4 de agosto de 2008

Pensamiento desde Irlanda

"Nada es perfecto y todo se puede mejorar, excepto Jesus"









Pues con esto lo he dicho todo ya... Me encanta estar aqui, el servicio que estamos haciendo para la obra de Dios, la gente, el clima... todo.

Ahora, dejo esto hasta que vuelva a Spain, faltan aun unos days de compartir con los guys muchas cosas, para ser ejemplo y reflejar a Jesus en mi vida y que ellos lo vean...

Bye, bye.