Hace ya casi un mes. Ha pasado mucho desde entonces.
La verdad es que en este tiempo han pasado muchas cosas. El esguince lo sobrellevé como pude. Fui a clase, hice casi todo lo que debía hacer... lo peor fue el ir con las muletas por ahí. Qué dolor de manos (hasta bambollas se me hicieron). Luego la adaptación del pie a vovler a andar y a moverse, que aún está así así. Lo bueno fue que el día que me quité el mío, mamá se hizo uno limpiando la iglesia, y la escayolaron, y aún está así, se supone que esta semana le quitaran lo que lleva.
Por otro lado, en casa las cosas no están muy bien. Al margen de lo patosa que he estado últimamente, no estoy a gusto en ningún sitio, ni tan siquiera en mi casa. Por eso creo que igual la mejor solución sería alejarme de aquí por una temporada, pero veo que eso, que podría verse factible en septiembre del año que viene, queda aún muy, pero que muy lejos, por lo que debo intentar aguantar, y no caer al chantaje de ciertas personas. Es que no puedo. No puedo hacer nada. Cualquier cosa que haga es juzgada, tanto si lo hecho más o menos bien, como si la he metido hasta el fondo. No doy una a los ojos de los demás. Eso me hace sentir mal.
Además, por otro lado, siento que en cierta forma me lo he ganado, porque a la vez que veo que son injust@s conmigo, veo que yo tampoco hago para que eso cambie. Es decir, sí que lo intento, por lo menos al principio, pero luego, al verme anulada, me doy por vencida. Y me da una rabia... Más que nada porque sé que conmigo hay alguien que no me va a dejar nunca, auqnue yo precisamente no haya hecho mucho últimamente para profundizar en nuestra relación. Hablo de Dios. Me he apartado un poco de Él en los últimos tiempos, y sé que debo volver a acercarme. A ver, no estoy diciendo que no lo haya tenido en cuenta, porque sino no me estaría comiendo de esta forma la cabeza. Me refiero a que si después del campa veía un montón de oportunidades y de cosas para hacer que serían de bendición para mí y mostrarían al mundo mi fe en Jesús, pues ahora es como si esa yo se hubiera dado por vencida. Pero bueno, sé que no es así del todo, porque sigo teniéndole en cuenta en muchos aspectos de mi vida, aunque quizá no de la forma que debiera.
Eso por un lado. Y por otro, ahora que llegan estas fechas (Navidad y todo eso) no me hace ninguna ilusión. La perdí hace mucho. Para mí son algo que deseo que pasen lo más rápido para tener que obviar las comidas familiares y todo eso. Ya no tienen sentido para mí. Y entiendo que es un momento importante, y doy las gracias por la Navidad, más que nada porque me recuerdan quien nació para luego morir por mí y por tod@s. Pero sólo es eso lo que me hace ver de forma un poco menos negativa las fechas que se acercan.
La verdad es que mi aversión a estas fechas viene de hace unos años, por cosas, pero también porque me doy cuenta de la cantidad de mentiras y actitudes falsas y egoístas que tiene la gente con el resto de la gente y me dan asco. Las buenas caras en las comidas, trabajo... son sólo eso, caras. Por dentro todo es como siempre, y eso se ve el día 7 de enero. Todo vuelve a ser como siempre. Jolín, pues no digas algo que realmente no sientes. ¿De qué te sirve? Es egoísta, sí. Las personas hacen este tipo de cosas para sentirse mejor con ellos mismos en estas fechas, es decir, egoísmo puro y duro. Y luego está todo lo comercial, consumista y demás que las empresas han inventado para sacar partido a todo , como siempre. Gasta, gasta, gasta... aunque no tengas como pagarlo, ¡gasta! Lo importante es que vean tu 'aprecio' en forma de regalos. He de decir que és en este punto dónde se engloba todo lo que he estado diciendo: falsedad, consumismo... No es necesario hacer estas cosas para mostrar tu afecto hacia los sers que quieres. Simplemente, muéstraselo. Muéstrales que los quieres, que te importan de verdad, díselo. Y eso, ni cono todo el dinero del mundo puedes comprarlo. No se vende por ahí. Aunque creo sinceramente que si a alguien se le ocurriera inventarse algo que simulara eso, y lo comercializara, se haría de oro, porque la gente seguría creyendo que esa es la solución, aunque sabemos que nos es así.
En fin, creo que he soltado un poco lo que tenía por aquí dentro. No ha estado mal, jejeje. La verdad es que lo necesitaba. En fin, me espera un puente de aquí te espero, pero bueno, ya vorem que pasa. Puede suceder cualquier cosita. Sólo necesito un poco de ánimo, y unas pocas fuerzas [que sé que no van a salir de mí].
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