"No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo"
Oscar Wilde
Mostrando entradas con la etiqueta iglesia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta iglesia. Mostrar todas las entradas

sábado, 14 de febrero de 2015

¿Qué te mueve?

Cuando Dios insiste en algo, no hay que hacerse el sueco... Dos días, dos aforos distintos, dos pasajes diferentes... 

Os comparto lo que me ha tenido reflexionando, creo que es importante de vez en cuando pararse en esto... 

Los textos son Lucas 18:9-14 y Mateo 6:1-4;5-8;16-18. El primero lo vimos en GBE y el segundo me invitaron a acompañar en una clase de escuela dominical con un adolescente (más bien un tú a tú).

En el primero, Jesús cuenta la parábola del fariseo y el recaudador de impuestos a algunos que "se creían justos y despreciaban al resto"; en los fragmentos del evangelio de Mateo (incluidos en el Sermón del Monte), Jesús habla de la ofrenda, de la oración y del ayuno.En el Sermón del Monte los 3 fragmentos siguen una misma estructura; la parábola es eso, una historia para hacer más sencilla una verdad, o algo que aprender. 

¿El fondo de todos estos textos? El mismo: qué te mueve a hacer las cosas. ¿Por quién / qué lo haces? ¿Para buscar halagos y alabanzas o por agradar sinceramente al Señor? ¿Qué te motiva en realidad cuando tienes una responsabilidad en la iglesia, en un grupo o ministerio con jóvenes o con cualquier otro grupo de personas? ¿Por quién lo haces? ¿Qué recompensa y de quién la buscas? 


Creo que debemos realizar este análisis cada cierto tiempo... ¿Estamos sirviendo bien al Señor? ¿O buscamos lo que no es bueno? Quizá, si nos paramos a meditar un poco en esto, vemos que igual debemos dear algo por un tiempo, o volver a buscar la pasión por servirle a Él ante todo. Porque Él es quién nos recompensará... 
 

Yo he estado pensando en todo lo que hago (dentro y fuera de la iglesia y el ámbito eclesial) y qué me motiva a ello; te animo a que también puedas pararte a pensar un poco en esto.







domingo, 2 de noviembre de 2014

Reflexión tras Timoteo

En mis tiempos de devocional de los últimos 10 días, he tenido ocasión de volver a leer las cartas del apóstol Pablo a Timoteo, entre otros textos. 

Es de esas cartas -como las que escribe a las iglesias en Éfeso o Filipos, que cada vez que leo redescubro o "repienso" ciertas cosas. No haré aquí un super estudio sobre ambas cartas, sino que os dejaré con mi reflexión final. 


"He peleado la buena batalla, he terminado la carrera, he guardado la fe"


Pablo concluye así una serie de exhortaciones y recomendaciones a Timoteo y, sin duda alguna, Pablo puede decir estas palabras. Pero... ¿y yo? 


Leí este pequeño pero muy potente versículo y me quedé pensando. ¿Seré capaz de pronunciar con tal contundencia estas palabras cuando se acerque mi final? ¿Y los que me conozcan podrán afirmarlo?


Desde el otro día, estas palabras me rondan en la mente y oro que estas palabras puedan ser una realidad en mi vida.

¿Y tú? Te animo a leer estas dos cortas cartas que Pablo le escribe a Timoteo. Hay mucho jugo para exprimir.




domingo, 27 de abril de 2014

A propósito de la semana santa

Vivo en un país "laico" en el que la semana santa, es fiesta nacional. Un poco incongruente, ¿no?


Lo cierto es que esto es herencia del pasado católico de España.

Sin embargo, lo que más me impresiona es cómo se vive, cómo vive la  iglesia católica la semana santa. Lo llaman devoción, tiempo de retiro, de penitencia... Lo siento, para mí la semana santa significa redención, vida, amor, gracia.

[recuerdo a los lectores que soy cristiana protestante, evangélica, seguidora de Jesús, o como quieran llamarlo]



La iglesia católica ha olvidado lo importante de la semana santa: Jesús, hijo de Dios, ser humano perfecto, intachable, Dios hecho hombre, fue a Jerusalén a dar su vida por tu Pecado, y también por el mío.

Jesús ya no era un niño en pañales, que debía ser llevado en brazos por su madre. Jesús era el hijo de Dios, un hombre, que asumió su papel, su destino al venir a este mundo y lo aceptó. Por ti, por mí.

Jesús, fue a Jerusalén. Entró aclamado, sí. Subido en un asno y al paso de loores y alabanzas, cierto. Pero pasó menos de una semana antes que la gente lo despreciara, rechazara, pidiera su muerte y fuese crucificado. Esa misma gente que lo alababa el primer día de la semana, lo sentenció.

Jesús no rechazó esa sentencia. Iba a Jerusalén a ello. Sabia que se había acercado el momento.

Y sí, Judas le entregó, Pedro le negó 3 veces, cargó su cruz por la ciudad, lo clavaron a ella en el monte, junto a dos maleantes, y murió. Jesús murió. Pero aun ese momento, sabía lo que estaba haciendo. Aceptar la dirección de su Padre, Dios, y obedecerle.

Jesús murió. Pero como había anunciado en nombrosas ocasiones, iba a resucitar. Tres días después, su tumba estaba vacía.

¿Por qué? Porque sólo así se vence a la muerte. Sólo alguien sin pecado puede vencer a la muerte eterna que viene por el pecado.

Es decir, sólo Dios mismo (en su forma humana) podía morir y resucitar para salvar a su Creación.

Y... ¿por qué? Por AMOR, por GRACIA. Porque nada nos merecemos, y Él nos dio la vida eterna.


Por eso, en estas fechas, me hierve la sangre al ver en televisión tanta devoción en forma de imágenes que salen a pasear, en forma de gente que llora desconsolada al verlas pasar. Que hacen penitencia. Que enaltecen el sufrimiento y que, en muchas ciudades, se olvidan de la resurrección.

¿Qué clase de legado estamos transmitiendo? ¿Es esto lo que realmente se quiere dar a conocer? ¿Por qué en un estado "laico", la mayor parte de las festividades se deben a "santos"?

Es cierto que esto es España. Y todos sabemos que Spain is different.



Lo cierto es que he tenido que hacer un ejercicio de repaso mental. Hacía unas cuantas pascuas que no me quedaba en la ciudad. 
Soy consciente que no se vive igual la semana santa en todos los países del mundo. Ni tan siquiera dentro del movimiento católico entienden a veces la semana santa española. 

Pero hay algo que me hizo pensar. Un amigo (católico) se sorprendió al saber que la "pascua de resurrección" para mí significaba algo.


Y eso sí que es algo que las iglesias evangélicas españolas, creo, deberíamos mejorar. En otros países, donde el cristianismo evangélico está menos cohibido, el domingo de resurrección es una fiesta. Debería serlo también en nuestras iglesias.







(Espero de corazón no haber ofendido a nadie con este post. Mis más sinceras disculpas si lo he hecho, y si quieres discutir acerca de este tema, sólo contacta conmigo).


domingo, 23 de febrero de 2014

Candles






A GBE colleague warned me yesterday not to burn the candle at both ends.

He made me think all night, and I've to say I've been thinking on that for a long time (and sure I'll continue thinking...).


By the way, the verses at the bottom of the picture are so encouranging (I'm writting them down, in English and Spanish). I also remember now Jesus inviting his people to come to him just to give them rest.

Do not forget that. Come to Him and let Him work on you.


Do you not know?
    Have you not heard?
The Lord is the everlasting God,
    the Creator of the ends of the earth.
He will not grow tired or weary,
    and his understanding no one can fathom.
He gives strength to the weary
    and increases the power of the weak.

 

¿Acaso no lo sabes?
    ¿Acaso no te has enterado?
El Señor es el Dios eterno,
    creador de los confines de la tierra.
No se cansa ni se fatiga,
    y su inteligencia es insondable.
Él fortalece al cansado
    y acrecienta las fuerzas del débil.


(Isaiah 40:28-29 / Isaías 40:28-29)

miércoles, 5 de febrero de 2014

Gracia (avanzadilla)

Por la Gracia de Dios,
sé que hay un nuevo sol;
no por nuestra virtud, ni obras.
Hoy por la Fe, puestos en pie,
recordemos a Aquél que nos salvó.

Iglesia no te envanezcas, 
teme al Señor, abre tu corazón.
Somos familia, somos de Dios,
que el Espíritu obre con renovación.

Digamos Gloria a Dios, 
con gozo y viva oración.
Manos abiertas con dedicación.
¿Quién se enferma y yo no?
¿Quién tropieza y no voy?
Nuestra fuerza está en el Señor.
Padre Eterno a tu iglesia, guía hoy.



La Gracia y la Fe. La Fe y la Gracia.

Llevo un tiempo, meses, meditando en ello. Y el pasado domingo, en la iglesia, nos hablaron acerca de esto mismo, meditando en un pasaje del apóstol Pablo a la iglesia en Galacia.


Sigo dándole otra vuelta más. Espero recapitular todo y compartirlo pronto. Mientras tanto, ¿por qué no le das una vuelta conmigo?




sábado, 2 de noviembre de 2013

Introducción a GBG 2013- Aun en las mejores familias

Familia. ¿Qué es la familia?

¿Cómo es tu familia? ¿Qué has vivido? ¿Qué familia vas a formar? ¿Sabes cuánto de lo que has vivido vas a transmitir a tu propia familia? ¿Por qué debemos perdonar? 

¿Qué nos dice Dios al respecto? ¿Qué familias vemos en la Biblia? ¿Vemos buenos modelos? ¿Y malos? ¿Qué podemos aprender de ellos?


El amor nunca deja de ser.

No, el amor nunca deja de ser. Y en la familia tampoco.

El amor es muchas cosas pero, principalmente es un buen cimiento, que requiere de un buen mantenimiento, que siempre ha de estar bien alimentado.

Es decir, el amor es pacto (compromiso), el amor es perdón y el amor es oración.



Esto es sólo un pequeño avance, una pequeña introducción, a la serie de posts que intentaré escribir en las próximas semanas y que tratarán de recoger lo que me llevo de este encuentro de Graduados. 

No van a ser muy exhaustivos quizá, pero si recogerán aquellas ideas que más me están retando y haciendo pensar acerca de la familia. 






domingo, 19 de mayo de 2013

Crisis- κρίσις


* Crisis (del latín crisis, a su vez del griego κρίσις) es una coyuntura de cambios en cualquier aspecto de una realidad organizada pero inestable, sujeta a evolución; especialmente, la crisis de una estructura. Los cambios críticos, aunque previsibles, tienen siempre algún grado de incertidumbre en cuanto a su reversibilidad o grado de profundidad, pues si no serían meras reacciones automáticas como las físico-químicas. Si los cambios son profundos, súbitos y violentos, y sobre todo traen consecuencias trascendentales, van más allá de una crisis y se pueden denominar revolución.
Las crisis pueden designar un cambio traumático en la vida o salud de una persona o una situación social inestable y peligrosa en lo político, económico, militar, etc. También puede ser la definición de un hecho medioambiental de gran escala, especialmente los que implican un cambio abrupto. De una manera menos propia, se refieren con el nombre de crisis las emergencias o las épocas de dificultades de la crisis.
Fuente: Wikipedia.  

* O bien, de la R.A.E:
1. f. Cambio brusco en el curso de una enfermedad, ya sea para mejorarse, ya para agravarse el paciente.
2. f. Mutación importante en el desarrollo de otros procesos, ya de orden físico, ya históricos o espirituales.
3. f. Situación de un asunto o proceso cuando está en duda la continuación, modificación o cese.
4. f. Momento decisivo de un negocio grave y de consecuencias importantes.
5. f. Juicio que se hace de algo después de haberlo examinado cuidadosamente.
6. f. Escasez, carestía.
7. f. Situación dificultosa o complicada.
____________________


Crisis, ¿qué es?

Llevo algún tiempo pensando en ello, y siempre acabo volviendo a su definición. Es curioso, ya que hay un par de ideas que podemos ver en todas las anteriores definiciones:

 crisis = cambio
 cambio = requiere acción


Sin embargo, y en oposición a lo que la sociedad pueda pensar, una crisis no es algo negativo per se.

Después de meditarlo y pensarlo bien, creo que una crisis será negativa si no la afrontas como debieras. En cambio, si asumes que esa situación de cambio te hará evolucionar, madurar, podrás hacerle frente con otra mentalidad.

Es cierto que decirlo así, pueda parecer "muy teórico", pero creo que es cierto. Lo importante no es ver el agujero en el que estás, ni el problema que tienes encima, sino saber darte cuenta a tiempo de que debes moverte, debes ser superior a esa crisis y actuar.

El cambio (crisis) puede llegar en la esfera laboral, familiar, personal o espiritual. Es posible que necesites apoyarte en otros cuando estés afrontándola, y en cada uno de los casos, habrá alguien especialmente preparado para ello.


Sólo tómate un tiempo para pensar qué quieres sacar de tu situación de crisis y enfréntala.
 
 



domingo, 7 de abril de 2013

Exposiciones Bíblicas (II)- II Encuentro 3E

En la segunda exposición bíblica sobre la Gran Comisión, Samuel nos acercó al texto en Juan 20:19-23, y analizó el mensaje que dio Jesús a sus díscipulos.

1.- Jesús les dijo: "PAZ A VOSOTROS".

Tras la muerte de Jesús, los discípulos se sentían hundidos, incrédulos con las noticias que llegaban de que "habían visto a Jesús". Estaban abatidos, hundidos. Entonces, Jesús hace aparición y les dice "PAZ".

Que Jesús les diera paz, nos hace pensar que no la tenían.¿Por qué? Observemos las causas de la falta de paz:

- conciencia perturbada: debido a una distorsión teológica o bien a una distorsión del carácter. En ambos casos esto implica pecado, por lo que es necesario el arrepentimiento y estar dispuestos al cambio.
- mente agitada.
- inseguridad.

Jesús sabía cómo se sentían los discípulos y les da su paz. Cuando ellos comrpendieron que era realmente Jesús, se sintieron gozosos.

2.- El modelo de Misión: "Como el Padre me envió a mí".

¿Qué elementos podemos observar en la misión que tenia Jesús? Identificación, servicio, sufrimiento y amor. Veámoslos por separado:

- Identificación
- Servicio (atender una necesidad):
  a. diferenciemos servicio de servicios.
  b. movimiento descendente-> Jesús se "rebajó" (Fil.2:5-8)
  c. servir sin caer en tentación. Jesús fue tentado con ser competente, espectacular y poderoso. Siguen siendo  las luchas de todos los hombres hoy.
- Sufrimiento:
  a. ¿existe un sufrimiento objetivo? Ver en Colosenses.
  b. comprender teológicamente el sufrimiento.
  c. las cicatrices dan "credibilidad".
  d. el sufrimiento posibilita la identificación.
- Amor : amar al prójimo como a ti mismo.

3.- La capacitación del Espíritu Santo.

Recibir el E.S. (ver Juan 20:22; Lucas 24:49 o Hechos 1:8) conlleva capacitación, si se trabaja, en los siguientes aspectos:
- Intimidad.- Apocalipsis 3:20
- Verdad.- Juan 16:13
- Santidad.- Juan 17:17
- Liberación.- Romanos 8:2
- Convicción.- Juan 16:8
- Testimonio.- Hechos 1:8.

Además, el E.S. da autoridad al mensaje de perdón.



Con todo esto, tras las dos exposiciones bíblicas podemos ver que si antes éramos o actuábamos de una forma, ahora deberíamos hacerlo de otra muy distinta:

Temor vs. confianza
Vacilación vs. autoridad
Espectadores vs. testigos
Modelo humano vs. modelo Cristo
Impotencia vs. potenciados con E.S.


No es sencillo seguir a Cristo y hacerlo en el trabajo tampoco lo es. Sin embargo, tenemos una Misión que llevar a cabo. Él nos la ha proporcionado, igual que Dios le encomendó a Jesús. Pidamos pues, sabiduría para poder llevarla a cabo de la forma que Dios desea para nosotros y tengámosle presente en cada día, en cada paso.








domingo, 24 de marzo de 2013

Exposiciones Bíblicas (I)- II Encuentro 3E

Las Exposiciones Bíblicas del encuentro de 3E de este año 2013 tenían este amplio título: "Un Evangelio Completo para el Hombre Completo".

Samuel Pérez fue el encargado de traer la Palabra en ese momento. Estudió informática y lleva más de 20 años trabajando en el área de las TIC. Es miembro del comité de Alianza Solidaria.

A continuación, sus exposiciones.



La Gran Comisión- dos perspectivas

Podemos encontrar 4 grupos de pasajes en que se relata la Gran Comisión (GC) en la Biblia, pero nos centramos en dos. En este post veremos uno de ellos.


1) Mateo 28:16-20 

En este pasaje vemos la GC claramente en el v.19.Sin embargo, para llegar ahí hay lo que Samuel ha denominado un antecedente (necesario) y después de la GC un consecuente.

*Antecedente (v.18)

Jesús ha recibido toda autoridad de forma universal (en el cielo y en la tierra). Podemos verlo en dos esferas:
 - terrenal: tiene toda autoridad en la Tierra: sobre la vida de los creyentes, las naciones y pueblos, sobre todas las cosas y gentes.
 - celestial: ver Efesios 1: 20 y 21.

¿Qué implicaciones tiene esta autoridad total y completa de Jesús?
a. La misión NO depende de nuestra propia autoridad.
b. Hemos de reconocer personalmente el señorío de Cristo en nuestras vidas.
c. Se nos insta a descubrir y anunciar Su presencia.

*Gran Comisión (v.19): ID

- co-misión: hacer la misión juntos, en comunidad
- "id": el original tiene la connotación de "mientras vamos" o "yendo". (continuidad en el tiempo, no momentáneo)
- diferenciar entre el mandamiento y la vocación. Todos somos instados a "ir" pero no implica que debamos dedicarnos exclusivamente a ello a menos que Dios nos guíe a hacerlo.
- "haced discípulos": seguir a Cristo es la parte central de la GC.

¿Qué significa hacer discípulos?
- La GC es el punto de partida; no es la meta en sí misma sino el inicio de un proceso.
- "Bautizar": estas palabras tiene un sentido comunitario.
- "Enseñar":
        i. los mandatos del Antiguo Testamento y de Jesús.
       ii. cómo vivir a la luz de las Escrituras.
      iii. enseñar a transmitir el mensaje.
      iv. extender y dar a entender el evangelio como una necesidad para cada uno.

*Consecuente (v. 20b)

Tenemos la promesa de Su presencia ("yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin de mundo")

Necesitamos de la presencia de Dios en nuestro día a día y Él nos prometió estar con nosotros siempre. (Éxodo 33:14)



___
(la segunda exposición sobre la Gran Comisión en un post futuro)
___




domingo, 27 de enero de 2013

Gracia

"John Newton nació en Londres el año 1725. Su padre fue un capitán. Su madre, una devota mujer que dándose cuenta que la enfermedad que la aquejaba pronto iba a acabar con su vida, enseñó a su hijo a conocer la Biblia a muy temprana edad.

Cuando John tenía 7 años, su madre murió y él se convirtió en un niño del camarote de un barco pesquero. Sus experiencias a través de los años en el mar fueron peligrosas y emocionantes, una vez fue embriagado y llevado como parte de tripulación a la fuerza de un Barco de Guerra.
Allí fue cruelmente tratado siendo golpeado y abusado.

Luego de esta experiencia se enroló en un barco de esclavos. Durante todo este tiempo John vagó lejos del Dios de su madre y de la Biblia. Llegó a ser el capitán del barco, transformandose en uno de los más temibles y despreciables traficantes negreros.

Más tarde escribió "Con frecuencia vi la necesidad de ser un cristiano sólo para escapar del infierno, pero amaba el pecado y no estaba dispuesto a abandonarlo".

Cada año caía más bajo en las garras del pecado y pronto estaba en tal estado que la tripulación lo despreciaba, considerándolo sólo un animal.
En una ocasión, el borracho capitán cayó por la borda pero sus hombres no hicieron mucho esfuerzo para rescatarlo. Simplemente tiraron un arpón que se clavó en su cadera y tiraron de la cuerda. Fue levantado como si hubiera sido un pez grande.
Debido a este suceso, John Newton cojeó por el resto de su vida, pero como él diría. " Cada paso es un constante recuerdo de la Gracia de Dios sobre este desventurado pecador".

Cuando hubo tocado fondo en las vilezas, sintió la miseria en su vida y se volvió a la fe que había olvidado. Entregó su vida a Cristo, y fue su devoción de tal manera grande como grosera había sido su caída.
Dejó su deleznable ocupación como traficante de esclavos y se entregó al ministerio. Al tiempo llegó a ser un clérigo anglicano.

Además de su labor pastoral, Newton, que había sido un despreciable negrero, realizó una abnegada defensa en contra de la esclavitud. Su vida fue de inspiración para muchos. Entre ellos se destaca William Wilberforce, un político ingles que luchó denodadamente a favor de la abolición de la esclavitud en el Imperio Britanico, hecho que se concretó en 1833, merced al trabajo de este hombre".


Es probable que no hayas oído hablar de Newton, sin embargo seguro que conoces uno de sus himnos: Amazing Grace. El himno se presenta diferente cuando se conoce la historia de su autor, ¿no crees?


¿Y por qué un post sobre Newton y Amazing Grace? Porque es lo que he podido recordar y re-aprender de Dios este fin de semana. Desde el discipulado el sábado, hasta el culto de hoy, la Gracia ha sido parte central.

"Pero por la Gracia de Dios soy lo que soy", escribió el apóstol Pablo. (1ª carta a los Corintios, cap. 15, vers.10).

Sí, hago mío este texto. Por la Gracia de Dios soy lo que soy yo. Estoy aquí. Soy así. Por Gracia. Por Amor. Por misericordia.

Así que, ante esto, sólo puedo dar las gracias a Dios y alabarle y servirle cada día, en cualquier lugar, esté dónde esté.







domingo, 13 de mayo de 2012

Llegando hasta el 2012

Es interesante ver cómo evolucionas como persona con el paso de los años.No voy a hacer tal resumen, a los interesados decirles que tengo casi 190 entradas para que lean esa evolución.


Sin embargo, me parece oportuno, ya que voy a tratar de volver a escribir con cierta asiduidad, poner al lector en situación, haciendo una brevísimo resumen de lo acontecido desde que escribí "Nueva etapa, nuevos retos" , hace año y medio.



Empecé con muchas ganas la etapa laboral de mi vida y dediqué muchas horas, esfuerzos y desvelos.

La auditoría siempre me había gustado ( y lo sigue haciendo) pero con el paso de los meses me di cuenta de que ese empleo ponía enriesgo mi salud, y tras 9 meses, quiso Dios que la empresa decidiera prescindir de mí. 

¿Fracaso laboral? En absoluto. Visto de cerca en ese instante pudo parecérmelo, pero alejándome del objetivo, y viendo el bosque me doy cuenta de que no fue, ni mucho, un fracaso. Aprendí mucho. Y no sólo técnicamente, sino también en esa parte social que siempre ha sido más débil en mí.
Pero... sí hubo una especie de fracaso, por denominarlo de alguna manera. No pude compartir, de la forma en que me hubiera gustado, mi fe. Sin embargo, creo que sí dejé cierto tipo de pequeña huella en algunas personas, así que considero que fue tampoco tal fracaso...




¿Y después de eso, qué? Pues, hubo desempleo. Sí, pasé a formar parte de las estadísticas negativas de este país.

Pero como coincidió con el verano, me lo tomé con cierta calma. Hice varios procesos de selección, que no salieron adelante y nos plantamos en un nuevo curso, compuesta y sin novio.

Así que busqué la alternativa al paro, la formación. Y decidí comenzar un master que me especializara en control de gestión y finanzas, ya que ya llevábamos meses (por no decir años) en que las empresas empezaban a darse cuenta de que no sólo vale obtener beneficios, sino que para ser competitivos y poder mantenerte en el mercado has de conseguir rebajar los costes. Y... voilà, ¡no tienen ni idea de cómo hacerlo! No saben por dónde se les escapa el dinero, así que vi en el master la gran posibilidad de diferenciarme del resto de licenciados en ADE.


Del master decir que ha sido genial poder formar parte del mismo. He conocido a muchas personas, hemos mantenido contactos muy interesantes, hemos estudiado casos muy cercanos de empresas que han hecho del control de costes una herramienta indispensable, etc...

Pero hay más con lo que he salido ganando haciendo el master. Gano un par de muy buenas amistades que espero perduren en el tiempo. Pasar tiempo con personas (y tener que trabajar con ellas) es lo que tiene,  aprendes de ellas y también puedes enseñarles algo de tus experiencias, de tu recorrido. Se acaba el master en pocas semanas y puedo decir que fue una gran decisión.


¿Sabes? ¡¡Hay más!! El paro dejó de serlo en navidad. Al mismo tiempo que estudio, llevo trabajando en el departamento financiero de una sociedad de servicios financieros a media jornada, hasta que finalice el master. ¿Y luego? Pues confiando y esperando en que decidan ampliarme la jornada...



Todo esto en cuanto al ámbito profesional, pero en cuanto a la iglesia, Dios me regaló un grupo de personas (y un pequeño local) con las que poder reunirme de forma contínua y donde poder seguir creciendo, donde servirle...

Los GBE en Valencia han seguido contando con mi ayuda, servicio y es un verdadero gusto poder hacerlo y dedecarles tiempo a los adolescentes, a los que nadie quiere escuchar. Muchos me recuerdan a mí misma hace una década y recuerdo las personas que servían entonces en los GBE y que dedicaron su tiempo a escucharme a mí.



Creo que ya me he puesto en situación. Siento la extensión, pero cada día suceden miles de cosas, así que no quiero ni pensar cuántas han ocurrido en todo este tiempo.


En próximas reflexiones seguro que volveré sobre algún hecho acaecido en este periodo y que siga teniendo repercusión hoy día, pero eso lo dejo para más adelante...




¡Estoy de vuelta!

domingo, 12 de septiembre de 2010

Nueva etapa, nuevos retos

Todo cambio supone un gran reto.

Hace unos meses no dejé la resolución del "novio" que me quedaba. Fue afirmativa, vamos que voy a empezar en una gran empresa de servicios profesionales a empresas, en el área de auditoría.

Esta etapa que comienza es completamente nueva y va a suponer grandes retos, pero también la oportunidad de poder compartir y reflejar aquello que cada día que pasa me doy más cuenta que es lo más importante: Dios y mi relación con Él. Es decir, el reto de los retos.

Y es el reto de los retos porque siempre me ha costado un poco confiar en las personas y declararles abierta y claramente aquello en lo que creo. Me considero bastante torpe en este sentido, pero es algo para lo cual Dios nos va capacitando cada vez mejor. Y también es el gran reto porque últimamente mi relación con Él ha sufrido altibajos y, otra vez, lo he dejado de lado en algunos momentos. Pero sé que no estoy sola en esto. Él está conmigo.

Por otro lado, este curso supone otros cambios muy importantes también. La búsqueda de una nueva iglesia, que tenga a Cristo en el centro de su ser, que busque en Él la dirección y que todo aquello que haga sea para servirle, alabarle, honrarle y darle a conocer, pero también una colaboración más estrecha en el ministerio estudiantil de los Grupos Bíblicos van a marcar el nuevo curso. ¿Cómo me utilizará el Señor y dónde querrá que me establezca?


...


Comienzo con muchas ganas la nueva etapa y espero que no desfallezca en el intento de encontrar respuesta a las múltiples incógnitas que se agolpan en mi cabeza ni en alcanzar los objetivos propuestos.

lunes, 10 de mayo de 2010

Varapalo


(9 de mayo de 2010)

No he podido más que echarme a llorar. Ya sabéis lo sensiblera que soy, y que he sido, siempre. Por mucho que haya tratado de dejar que todo me afecte tanto. Pero no puede ser, realmente no soy nada fuerte.

El caso es que el varapalo ha venido de donde menos lo esperaba. Y no ha sido un varapalo en sí, sólo unas palabras reflexivas de alguien a quien quiero mucho, que me quiere mucho también y que me ha cuidado muchísimo siempre.

Está preocupado, pero realmente no entiende las razones que me han llevado a estar en la nada envidiable posición en la que me encuentro.

Entiendo sus argumentos, aunque creí que en parte se habían mudado de iglesia por otras razones, no por las que me echó en cara (sin quererlo). El caso es que la conversación me ha dejado K.O. ¡Y eso que he llamado yo!

Sigo preguntándome qué camino es el que Dios quiere que siga. Fuera presiones, fuera otras personas.

¿Qué me estás pidiendo a mí?

domingo, 31 de enero de 2010

Sensación extraña

Desde que todo empezó, es la primera mañana que realmente he tenido que esforzarme por ir. ¿Por qué seguir yendo? Hoy he ido porque les dije a ellos que les vería allí, aunque me he planteado dar plantón y presentarme en otra. ¿Y la que viene qué?

Hace unas semanas algunas personas expresaban también cuántas veces se han tenido que obligar a ir, sólo porque Dios lo pedía y para dar testimonio a otros. Sus palabras eran reflejo de lo que yo llevo sintiendo bastante tiempo.

¿Es esta la iglesia? Dios no se equivoca, eso lo sé. Y si estoy aquí, es con un propósito. Pero... Con Dios no hay peros que valgan.

...


Frente a mí, en la pared, algunas citas:

"Confía en el Señor con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propio entendimiento. Reconócele en todos tus caminos, y Él enderazará tus sendas". Prov 3:5 y 6
"Confiad en el Señor para siempre, porque en Dios el Señor tenemos una Roca eterna". Is 26:4


Es un domingo raro. Pero estas palabras siguen teniendo especial significado. Confiemos pues. Y oremos.

lunes, 14 de diciembre de 2009

Our way

Las personas no somos imbatibles. No somos perfectas. Cometemos errores y múltiples fallos. Podemos tratar de mitigarlos, de mejorar nuestro funcionamiento, pero siempre acabamos equivocándonos de algún modo. Por eso, nadie es infalible. Nadie es 100% confiable.



Es en este marco en el que tratamos de edificar sociedades, grupos, iglesias… y muchos no son conscientes de nuestras flaquezas. No ven que por nosotros mismo, como grupo, no conseguiremos nada. Si tratamos de construir según my way, lo que construyamos caerá por su propio peso. Igual con las formas de dirección. ¿Cómo dirigir una sociedad, un grupo, una iglesia? Cada una de estas formas tiene diferentes posibilidades, pero pese a estudiar muchas de ellas, ninguna funciona y todas tienen un punto débil, sobre el cual reposan y el cual tiembla en cada tormenta.



Para el caso de la iglesia, no sólo tenemos que ver qué queremos nosotros, sino más bien qué quiere Dios de nosotros, y cómo quiere Él que lo hagamos. ¿Por qué en tantas iglesias parece que quien falla es precisamente Aquel para el que, se supone, nos reunimos?



Pero no dudo que aunque nosotros fallamos, Él sigue a nuestro lado. Se revolverá un poco cada vez que tropezamos con lo mismo, se entristecerá… pero estará ahí, esperando a que nosotros, siguiendo sus pasos y directrices, seamos capaces de ver el camino correcto que nos lleva alumbrando tanto tiempo. Porque, en definitiva, Él es luz y nosotros tropezamos continuamente por vivir en nuestras propias oscuridades.


¿Hasta cuándo?

lunes, 7 de septiembre de 2009

Ordenando

Muchas, muchas palabras. Muchos, muchos pensamientos. Muchos, muchos sentimientos.

Ha llegado septiembre, el nuevo curso escolar, los reencuentros... y con todo ello, un torrente de palabras, pensamientos, sentimientos... Fluyen bastante desordenados por mi mente, de un procesador a otro, tratantando de acertar por qué ha aparecido, o qué debo de hacer con él, como si fuera una pieza a ajustar en su posición para que dé lugar lo mejor de sí.
El problema radica en que en todo el río hay muchos (pensamientos, palabras, ...) que pueden estar de paso, otros que se quedan estancados, novedades que asimilar y definir su posición, algunos que resisten al paso del tiempo, otros que son inamovibles...

¿Cómo ordenar todo esto? Sola no puedo.


Where do You want me?

viernes, 17 de abril de 2009

Dirección

Futuro. Final. Principio. ¿Qué hacer?


Todas son palabras que se agolpan en mi mente. Y aún queda más de un año (si va bien) para tomar esa decisión. ¿Posibilidades? Muchas. Pero, ¿cómo decidir? Me resulta complicado tener que decidir qué quiero hacer a tan largo plazo, cuando ni siquiera sé dónde voy a comer mañana. Y no es algo que deba decidir a la ligera.

Me gustaría tener la oportunidad de seguir especializándome. También de viajar al extranjero y trabajar. Pero me atrae bastante la idea de viajar al extranjero para trabajar un tiempo en algún tipo de misión, y aprender más de Dios, de mí misma y a confiar en Él.


Pero ya no sólo me preocupa mi futuro a largo plazo. También mi papel en la situación actual en muchas áreas de mi vida. Iglesia y familia quizá sean las dos agrupaciones que lo engloban todo.


Quiero crecer, y quiero ayudar a crecer. Pero tambalean las paredes de mi iglesia local, a nivel general y también concretando en el sector joven. ¿Qué debo hacer ahí? ¿Qué papel juego yo en cada uno? ¿Cómo afrontar los cambios (o la inexistencia de éstos)?

Cada miembro es una isla, agrupado en pequeños islotes (alguno quizá más grande), flotando a la deriva en el mar que hemos dejado crezca entre unos y otros. ¿Cómo haremos para reunir las tierras y así llegar más lejos en el propósito que nos une (debiera unir)? Es complicado, lo reconozco, y más aún si hay ciertas tierras que no son (o no parecen) fértiles...
Preocupación también por ciertas tierras que están buscando pero pueden equivocarse cuando encuentran y por tierras que están a la deriva y cada vez se alejan más...

Además, hay diversidad de opiniones con respecto a ciertos aspectos concernientes a la iglesia en mi entorno más próximo, y aunque ésto no debería influenciarme en mis pensamientos, el hecho de que sea complicado defender mi postura, o explicar las causas que la explican, me hace dudar de mí misma.



Por otro lado, las decisiones tomadas para mejorar y solucionar ciertos problemas familiares parece que han hecho estancar la situación aún más.

Mejorar la relación con una persona es complicado cuando hay que empezar a crearla desde la base, y cuando para ello has tenido que hacer ver que no vas a permitir más fueras de juego, pues se hace más cuesta arriba. Pero sé que ha sido una buena decisión, tomada tras muchas deliberaciones y opiniones diversas de agentes externos. Que funcione o no ya no sólo depende de mí, sino también de los esfuerzos de la persona que tengo enfrente.

Y no sólo es eso. Hay más cosas que trato de llevar buen puerto. Mientras las llevo a cabo, hay que salen mejor que otras, y otras que parecen irreversibles a día de hoy. Pero mantengo la esperanza, porque sé que no es un acto de egoísmo, sino algo que hará mejorar la calidad de vida de mi familia. Aunque quizá no vean que es necesario ir haciendo obras de reforma.



No obstante todo esto, sigo confiando. Y apoyándome en todas esas personas que han demostrado que están ahí para todo aquello que necesite, a quiénes demando que me hagan ver si me equivoco en mis razonamientos. Pero, sobretodo, sé que no estoy sola. Ya no sólo estoy rodeada de amistades y personas que me brindan su apoyo, está Dios. Y he visto su actuación en mi vida muchas veces, pero también en la vida de otras personas que también están en momentos difíciles. Él está dirigiendo sus vidas, así como quiero que dirija la mía.

La pregunta que me hago entonces es, ¿estoy dejándome dirigir? Pregunta introspectiva que no siempre me da la misma respuesta.


Pero es simple. Busco dirección.

sábado, 21 de febrero de 2009

Bueno, no somos los únicos...

Me había propuesto dejar un tiempo para organizarme, pero…


Estaba esta hace un rato mirando por la red, y entrando en la página de Protestante Digital me he encontrado con un artículo sobre las reuniones de iglesia.



Mi primer pensamiento ha sido "bueno, no somos los únicos", (algo que ya sabía después de haber hablado sobre ello alguna vez con gente de otras iglesias del país).Pero según avanzaba me daba cuenta de que no es precisamente algo que nos debiera reconfortar.
No somos los únicos, y precisamente por eso creo que tendríamos que preguntarnos qué es lo que estamos haciendo mal. Pero sobretodo preguntarle a Dios qué es lo que quiere que aprendamos, porque creo que está tratando de enseñarnos algo.

O quizá no, y sea sólo una impresión mía. Ah, claro, como ha pasado siempre y pasa en todos lados, es algo normal que suceda en las iglesias, y no tenemos que preocuparnos más…

Pues señores, no estoy de acuerdo. Si nos conformamos con seguir así, creo que tendríamos que revisar seriamente todo aquello que decimos que somos, vivimos… ¿Y el amor, el perdón, la misericordia de Dios que tratamos de proclamar y presentar a los demás? ¿Nos hemos olvidado de ellos? ¿O sólo sirven para los domingos por la mañana y otros cultos, pero nunca en la reunión de iglesia?




miércoles, 18 de febrero de 2009

Tiempo

Discúlpenme otra vez. Creí haber terminado el stress por unas pocas semanas, pero… no. La vida sigue sin dejar descansar ni siquiera dos horas entre un semestre y otro. ¿Seré yo que no sé decir que no? ¿Será que estoy con ese “activismo” que siempre creí saber dejar lejos de mí? Me da miedo que suceda esto, porque entonces haré muchas cosas, y no haré bien ninguna. Espero ser lo suficientemente inteligente (como algunos creen) como para saber centrarme en lo realmente importante y dejar estar lo que sólo es urgente. Me estoy volviendo cada día más de esas personas que viven por lo urgente y dejan de lado lo importante. Pero me di cuenta a tiempo. Necesito más tiempo. No, no es cierto. Necesito distribuir mejor mi tiempo. La eterna discusión. Permítanme estas palabras. Nuevos proyectos, nuevos trabajos, nuevas inquietudes, nuevas cosas que hacer, pero el mismo tiempo. Y, como bien dice el pie de página, “todo tiene su tiempo”. Y no lo pongo en duda. ¿Pero es este el tiempo de todo esto que creo? ¿O sólo me afano en cosas urgentes, no realmente importantes, y que son finitas? Es decir, que si todo lo que hago realmente importa, es necesario y va a perdurar en el tiempo, como la mejor de las amistades… Hablando de amistades, tengo muchas personas a las que echo de menos y aún no he visto. ¿Tiempo para más sorpresas? No tengo tiempo ni siquiera para consultarle a Él todas mis dudas, y preguntarle dónde me quiere actuando, como para pensar en sorpresas, viajes… Pero sé que lo haré. Tengo ganas. Hablando de Él, estoy triste porque no puedo dedicarle mucho, aunque aparentemente cada vez ande más involucrada en sus trabajos. La pregunta que se me plantea es si entonces son realmente Sus trabajos, o si simplemente he caído en ese “activismo” que nombraba hace unas pocas líneas. Soy un lío ahora mismo. Hablando de tiempo… no sé qué hago aquí escribiendo cuando no tengo tiempo para nada. Me faltan horas. No, no son horas. Es una capacidad organizativa mejor. Pues lo dicho, dejemos de perderlo en esto para dedicárselo más a lo importante. Lo urgente de hoy ya será importante mañana. O quizá no. Hablando de mañana, prometí muchas más palabras que sigo teniendo apuntadas. Cuando haya organizado mi tiempo un poco mejor, no dudaré en trasladarlas. Aunque quizá entonces ya no tengan sentido. Es la paradoja del tiempo. ¿Urgente? ¿Importante? ¿Con sentido hoy? ¿Sin sentido mañana? Espero ser dirigida por Él en el momento de organizarme. Necesito que sea Él quien marque mi ritmo, y no la tiranía de lo urgente.

Quiero que seas Tú. No quiero dejarte atrás. Todo tiene su tiempo. Muéstramelo.

sábado, 24 de enero de 2009

Prosigo a la meta...

Center Of My Joy (Richard Smallwood)

Jesus, You're the center of my joy
All that's good and perfect comes from You
You're the heart of my contentment
Hope for all I do
Jesus, You're the center of my joy


Es un trozo de una canción que estamos aprendiendo el coro de la iglesia. Me gusta mucho la melodía y la armonía de las diferentes voces, y la letra también es muy bonita.

Lo cierto es que no reparé en la letra hasta unas horas después de haber empezado a aprenderla. Siempre me pasa.

Cristo es el centro de mi ser. Toda mi esperanza está en Él. Todo lo perfecto y bueno nace de Su amor. Cristo es el centro de mi ser.

Es un texto precioso para una melodía muy bonita también, pero la pregunta que me hago es ¿realmente es Cristo el centro de mi ser? Me encantaría poder decir que sí, pero estaría engañándome. Entonces la cuestión a abordar es ¿por qué no es realmente el centro de mi ser?

Es algo que me cuestiono muchas veces a lo largo de cada año. Me propongo, en fechas en que todo el mundo se propone algo, que de una vez por todas haya un cambio completo, que sea 100% para Dios todo lo que haga, diga, piense… Pero, la naturaleza con que estamos creados no me permite llegar a darle ese 100%. Y siempre vuelvo al mismo punto. “Señor, dame fuerzas porque soy débil”. “Señor, quiero que realmente seas el centro”. Me propongo conseguir estar cerca de Él, tenerlo en cuenta en cada decisión… Le pido a Él que me ayude…

Pero siempre acabo en el mismo punto. A veces, me doy cuenta de que he avanzado un poco, aunque también hay otras en que retrocedo como los cangrejos. Pero no cesaré en el intento.

Como decía Pablo, “prosigo a la meta”… (Filipenses 3)