"No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo"
Oscar Wilde

lunes, 20 de septiembre de 2010

Descubriendo a Dios

Me encanta caminar por el parque y el viejo cauce del río por las mañanas temprano. Descubro olores, colores, gente...



Pero también descubro a Dios. Me he dado cuenta de que me resulta más fácil alabarle y darle las gracias por todo lo que ha creado y me proporciona cada día observando cada árbol, cada planta, cada flor, la multitud de tonalidades que adquieren y lo hermoso del cielo, el sol y las nubes.



Puedo ver el amor con que ha creado todo, incluso al bichito más pequeño, insignificante y asqueroso para mí. Lo ha hecho todo Dios. Y cuando veo toda esta grandeza me hago y me siento muy pequeñita, maravillándome de que Él haya podido fijarse en alguien tan imperfecto como yo y haya decidido amarme, salvarme y cambiarme.

Gracias Dios.

¿Importantes?

18 de septiembre

Estaba la tele puesta, en un programa de esos donde la gente enseña sus casas, y habla un poco de a qué se dedica o por qué vive donde vive.

Una de las personas había tratado en su vida profesional con personas como la mujer del presidente Obama, las reinas de Inglaterra y España, el ex presidente Bush... con el comentario "son algunas de las personas importantes que he conocido".

¿Pero qué hace que una persona sea importante o no lo sea? ¿Cuánta gente sabe de él/ella? ¿El dinero que posee? ¿La fama? ¿El poder?

Para mí la importancia de una persona no se mide en esas escalas, y sin embargo sé que la sociedad actual sí sigue esos parámetros. Hacer ver al mundo que existe otra manera de entender las cosas es también un gran reto.

Tiempo

30 de agosto

Tiempo. Es lo que ha pasado, y al final es lo que arregla casi todo. Tiempo y distancia.

Estos días me he visto retratada, de alguna forma, en una relación entre dos hermanas. Necesitan tiempo, y tal vez también distancia.

Me viene a la mente este conocido pasaje:


"Todo tiene su momento oportuno; hay un tiempo para todo lo que se hace bajo el cielo: 
    un tiempo para nacer,
      y un tiempo para morir;
   un tiempo para plantar,
      y un tiempo para cosechar;

un tiempo para matar,
      y un tiempo para sanar;
   un tiempo para destruir,
      y un tiempo para construir;
 
un tiempo para llorar,
      y un tiempo para reír;
   un tiempo para estar de luto,
      y un tiempo para saltar de gusto;
 
un tiempo para esparcir piedras,
      y un tiempo para recogerlas;
   un tiempo para abrazarse,
      y un tiempo para despedirse;
 
 un tiempo para intentar,
      y un tiempo para desistir;
   un tiempo para guardar,
      y un tiempo para desechar;
 
 un tiempo para rasgar,
      y un tiempo para coser;
   un tiempo para callar,
      y un tiempo para hablar; 

 un tiempo para amar,
      y un tiempo para odiar;
   un tiempo para la guerra,
      y un tiempo para la paz".

Eclesiastés 3:1-8 (NVI)


No tengo más que decir, simplemente que Dios controla todo y nos usa y nos da los tiempos que Él considera necesarios y oportunos para cada momento.

Más confusión

14 de julio


Si mi sorpresa era grande hace tres semanas, ahora es mayor. ¿No me dicen que lo que era "definitivo" quizá no lo fuera tanto? Sólo espero que este juego de quinceañeros no termine por hacer aún más daño.

Agosto

Lo he visto con mis propios ojos. Pero, ¿a qué juegan? Son dos adolescentes.

1 de septiembre

¿Definitivo? Creo que hay personas que se jactan de conocer mucho vocabulario y sin embargo desconocen el significado de esta palabra. Ahora resulta que sí se ha acabado, pese a que han estado jugando todo el verano vete tú a saber a qué. Y en medio del fuego cruzado, que se ve que no ha sido tanto, está la persona por la que me preocupo. ¿Qué hará ahora?

domingo, 12 de septiembre de 2010

Nueva etapa, nuevos retos

Todo cambio supone un gran reto.

Hace unos meses no dejé la resolución del "novio" que me quedaba. Fue afirmativa, vamos que voy a empezar en una gran empresa de servicios profesionales a empresas, en el área de auditoría.

Esta etapa que comienza es completamente nueva y va a suponer grandes retos, pero también la oportunidad de poder compartir y reflejar aquello que cada día que pasa me doy más cuenta que es lo más importante: Dios y mi relación con Él. Es decir, el reto de los retos.

Y es el reto de los retos porque siempre me ha costado un poco confiar en las personas y declararles abierta y claramente aquello en lo que creo. Me considero bastante torpe en este sentido, pero es algo para lo cual Dios nos va capacitando cada vez mejor. Y también es el gran reto porque últimamente mi relación con Él ha sufrido altibajos y, otra vez, lo he dejado de lado en algunos momentos. Pero sé que no estoy sola en esto. Él está conmigo.

Por otro lado, este curso supone otros cambios muy importantes también. La búsqueda de una nueva iglesia, que tenga a Cristo en el centro de su ser, que busque en Él la dirección y que todo aquello que haga sea para servirle, alabarle, honrarle y darle a conocer, pero también una colaboración más estrecha en el ministerio estudiantil de los Grupos Bíblicos van a marcar el nuevo curso. ¿Cómo me utilizará el Señor y dónde querrá que me establezca?


...


Comienzo con muchas ganas la nueva etapa y espero que no desfallezca en el intento de encontrar respuesta a las múltiples incógnitas que se agolpan en mi cabeza ni en alcanzar los objetivos propuestos.