Quiero llorar y no puedo.
Siento una pesadez, un nudo en mi estómago, algo que me aprisiona... y no puedo expresarlo llorando.

Y ya es raro porque yo he sido, y soy, por excelencia una gran llorona. No lo hago a propósito, sólo es mi forma de expresar lo que siento. Si siento dolor, angustia, me siento mal porque me han echado una bronca... lo expreso llorando. Aunque pueda parecer una chorrada muy chiquitina. Siempre me ha pasado. Es porque soy bastante (por no decir muy) sensible. Hasta las cositas más insignificantes significan mucho para mí. Hay quien no lo entiende. No entienden que con mi edad me eche a llorar por cosas por las que otros no lloran. Y no es que sea inmadura.
La vida me ha dado golpes muy fuertes, y por esa razón maduré bastante pronto. Mientras mis compañer@s pensaban en las cosas típicas de nuestra edad, yo pensaba más en las consecuencias de mis actos, cosa que a ellos ni se les pasaba por la cabeza. Pero eso es otra historia. Algún día resumiré la historia de mi vida, si me veo con ganas para ello.
El nudo de mi estómago aprieta de veras. Me ha costado comer. No tiene que ver, pero yo lo digo. Últimamente se me quitan las ganas de comer, de hacer las cosas que me gustan, de estar con la gente. Lo que presentía hace un par de semanas está aquí ya. Bufff. Miedo me da. Lo bueno es que voy a tener tiempo para reflexionar el próximo finde, o al menos así lo espero. Espero poder tener un tiempo en el que me evada, y reflexionar sobre qué es mi vida ahora, qué será en un futuro próximo, qué quiere Dios que haga con ella... El retiro de iglesia y las conferencias que escuche espero me ayuden a cnseguir todo esto, y a renovarme por dentro, porque no me siento yo. Espero que de ese modo, el nudo de mi estómago se deshaga, y no apriete durante un tiempo. Sé que también es parte de mi trabajo que esto suceda así, pero tengo que empezar de cero.
... sigo queriendo llorar, pero no hay de dónde sacar las lágrimas... Ni nadie (físicamente) que me las pueda secar. Ya no es que quiera llorar. Lo necesito. Necesito desahogarme, porque sino estallaré cuando no toca y con quien no toca.
Necesito llorar y no puedo.
1 comentario:
Llorar no sirve de nada; en cambio actuar si.
Recuerda siempre que el tiempo que pierdas llorando nunca lo podrás recuperar trabajando, así que ponte manos a la obra, y aunque por dentro estés destrozada, o simplemente la desolación cubra el campo de batalla, siempre....y digo SIEMPRE sonríe a los demás, porque nunca sabrás quien se podrá fijar en esa sonrisa, o simplemente a quien podrás hacer feliz con un mero " si quieres te acompaño" o simplemente estando con la otra persona.
La vida es cierto que nos da muchos golpes, a mi me ha dado muchos, y muy duros, y sería hipócrita si negara que no me han enseñado nada. Me han enseñado a intentar vivir mejor, a querer ver el lado "positivo" de todo ( eso no implica obviar el negativo ), y no malgastar el tiempo en súplicas y "porqués" en la soledad. Para eso ya inventó Dios la noche.
Se que puede resultar raro, o simplemente no me comprendas, pero me gustaría estar ahí para, por lo menos, intentar ser un hombro de apoyo. Nunca vienen mal los apoyos físicos, por mucho que nos encerremos en nuestro propio egoísmo.
No pierdas el tiempo llorando, expresa lo que sientes con palabras bellas, con música, con actos, pero nunca pierdas el tiempo, porque es lo único que nunca vuelve.
Un beso muy fuerte Sandra :)
Fdo: Plotino
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