"No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo"
Oscar Wilde

jueves, 13 de marzo de 2008

A veces me pregunto ...

A veces me pregunto si soy buena persona. ¿Lo soy? ¿O simplemente creo serlo, pero creyéndolo hago daño a los demás y en realidad no lo soy? Ya no sé ni qué pensar, decir, hacer...

A veces me pregunto si me muestro tal como soy, es decir, si frente a las personas soy yo, o tengo una especie de máscara que cubre una parte de mí, con lo que no llego a mostrarme tal y cómo soy.

A veces me pregunto si mi existencia tiene algún sentido, o si por el contrario sólo estoy aquí para pasar unos años antes de vivir la eternidad. Es entonces cuando me doy cuenta de que Dios me quiere aquí por alguna razón que sólo Él sabe...

A veces me pregunto si las personas entre las que me muevo habitualmente (desde la familia, amigos e iglesia hasta los compañeros de clase, vecinos y demás conocidos) me echarían en falta el día que me vaya.

A veces me pregunto cuántas de esas personas irían a mi entierro, y llorarían por la pérdida.

A veces me pregunto cuántas, en cambio, se alegrarían por ello y cómo lo celebrarían.

A veces me pregunto si no me equivoqué de familia, de ciudad, de país, de mundo... (Entonces vuelve a aparecer Dios y me recuerda que ha preparado algo para mí aquí dónde estoy, que tiene un propósito para mi vida y que me necesita justo aquí).

A veces me pregunto qué falló en el colegio, instituto...

A veces me pregunto qué habrá sido de la gente con la que crecí, y de la que he perdido el contacto.

A veces me pregunto en cuántos de ellos pude haber dejado una huella y no lo hice.

A veces me pregunto en cuántos lo conseguí.

A veces me pregunto el por qué de las cosas, y la mayoría de las veces no encuentro la respuesta.

A veces me pregunto si soy egoísta. Reconozco que a veces lo soy, pero creo que otras en que se me tilda de ello no lo he sido en absoluto.

A veces me pregunto si soy cómo creo que soy. Pero, ¿quién se conoce tanto a sí mismo como para afirmar rotundamente esta cuestión?

A veces me pregunto si no debiera hacer las cosas en el instante en que me apetecen, o cuando se me ocurren, o cuando creo necesitarlas. (Entonces recuerdo al escritor de Eclesiastés "todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del sol tiene su hora").

A veces me pregunto qué pensarán de mí las personas.

A veces me pregunto si soy justa en mis razonamientos.

A veces me pregunto si soy demasiado racional.

A veces me pregunto si debiera ser, por contra, más emocional.

A veces me pregunto porqué soy tan llorona.

A veces me pregunto si las situaciones me afectan más de lo que realmente son.

A veces me pregunto si magnifico los efectos de las palabras.

A veces me pregunto si debiera medir mis palabras.

A veces me pregunto por las injusticias de este mundo.

A veces me pregunto si soy muy idealista.

A veces me pregunto si debería mandarlo todo a la mierda. (Recuerdo a Dios, y respiro profundamente. Ya no quiero hacerlo).

A veces me pregunto si veré el final del mundo.

A veces me pregunto si llegaré a vieja.

A veces me pregunto si lo haré habiendo dejado descendencia.

A veces me pregunto si, al menos, me casaré algún día. (Dios me dice que confíe en Él y Él hará y dará, según crea conveniente).

A veces me pregunto si soy tan indeseable como para que nadie se fije en mí.

A veces me pregunto si desempeñaré el trabajo que me encantaría desempeñar.

A veces me pregunto si mi papel en la iglesia sirve de algo. (recuerdo 1ª Corintios 12 en su totalidad).

A veces me pregunto si tengo creada una muralla a mi alrededor, que no permite acceder a mí.

A veces me pregunto si la gente me ha olvidado mientras vivo, y qué he hecho para que ocurriera.

A veces me pregunto si aprovecho el tiempo que Dios me ha concedido.

A veces me pregunto si reflejo el amor de Dios con mis actos y palabras.

A veces me pregunto si Jesús me escogería para formar parte de su círculo más íntimo.

A veces me pregunto si realmente me enamoré de mi primer amor.

A veces me pregunto porqué fracasó aquella relación.

A veces me pregunto si doy todo cuanto puedo dar.

A veces me pregunto si soy demasiado cerrada.

A veces me pregunto si tengo yo la culpa.

A veces me pregunto si soy feliz.

A veces me pregunto si hacer lo que hago vale la pena.

A veces me pregunto si me cambiaron al nacer. (aunque hay evidencias de que no fue así).

A veces me pegunto si no me equivoco al preguntar.

A veces me pregunto si hago demasiadas preguntas.

A veces me pregunto porqué no se las hago a quien me puede responder, Dios.

A veces me pregunto si no lo hago por miedo.

A veces me pregunto si no es por vergüenza.

A veces me pregunto cuándo dejaré de preguntarme cosas. (Espero que nunca, significaría que he dejado de pensar).


Hasta aquí puedo preguntar.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Muchas veces es mejor no preguntarse tantas cosas, y simplemente, dedicarse a los hechos.
El reloj de nuestra vida corre demasiado deprisa como para detenerse a hacerle preguntas que tal vez, no nos sean contestadas jamás.

Un abrazo :)




Fdo: Plotino

Anónimo dijo...

Que sepas que me he enganchado a tu blog ;) ( me he leído todas las entradas anteriores ).
Espero una actualización en breve :)



Un abrazo :)


Fdo: Plotino