Una sonrisa cuesta poco
y produce mucho.
No empobrece a quién la da
y enriquece a quien la recibe.
Dura sólo un instante
y perdura en el recuerdo eternamente.
Es la señal externa de la amistad profunda.
Nadie hay tan rico, que pueda vivir sin ella,
y nadie tan pobre, que no la merezca.
Una sonrisa alivia el cansancio,
renueva las fuerzas
y es consuelo en las tristezas.
Una sonrisa tiene valor desde
el comienzo en que se da.
Sí crees que a ti, la Sonrisa,
no te aporta nada, sé generoso y da la tuya,
porque nadie tiene tanta necesidad de la Sonrisa,
como quien no sabe sonreír.
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Hay momentos en que me cuesta sonreír, o que incluso olvido cómo hacerlo.
Alguien me hizo llegar un día este texto. Gracias.
Estos días me rondaban por la memoria un par de estos versos. Hoy sólo quería compartirlos aquí.
1 comentario:
probando una cosita
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