Soy una persona que piensa mucho. No, no me sale humo de la cabeza, pero pienso mucho las cosas que voy a hacer, decir... ese tipo de cosas.
Aunque también es verdad que a veces me ha dado el puntito y he hecho o dicho lo que primero se me ha ocurrido. Pero esto, generalmente, no me ha gustado demasiado, porque me ha parecido que no era yo. En fin... ya lo estoy haciendo, pensar en proqué hice algo sin pensar... buff...
Pues eso, que pienso mucho. Y a veces, eso tampoco puede ser bueno... No lo sé, es la impresión que me da después de mcuhas situaciones vividas, buenas y no tan buenas. El problema no es pensar mucho, sino hacerte a la idea de cosas que no sabes con certeza que van a ocurrir. Ni siquiera sabes si podrían darse... Yo que sé.
En ese sentido, me siento un poco tonta. La gente a la que veo todos los días parece que viven al momento. Bueno, no lo parece, lo hacen. Y no digo que yo no lo haga, pero pienso (otra vez) en lo que puede conllevar para el futuro... Vamos, que vivo al día, pero teniendo en cuenta que mañana dependerá de lo que haya hecho hoy.
Y esto, ahora mismo me recuerda a unas palabras escritas en la Biblia, que no nos preocupemos por el día de mañana, ya que cada llevará su propio afán. Sino que busquemos primero a Dios, y lo demás vendrá añadido (pasaje completo en Mateo 6: 25-34). Es cierto que nos precupamos de cosas que no son importantes en realidad, pero tampoco las podemos dejar pasar, ¿no? Siempre que leo este pasaje acabo dándome cuenta de cuánto me queda aún por aprender... Aprender a dejar a Dios actuar cada día más en mi vida diaria. Aprender a no preocuparme [en exceso] por el mañana. Aprender tantas cosas...
Y hablando de mañana, el otro día tuve una conversación interesante con una amiga, sobre el "futuro". Empezamos medio en serio, y acabamos bromeando, pero en realidad, creo que no es algo para tomarse a broma... Aunque, otra vez, no depende de mí mi futuro. Pero sea lo que Dios quiera, será bueno. Pero puede costar de entender. ¿Quién sabe? A mí me gustaría formar una familia...
En fin... ¿ves? Pienso demasiado.
Casi siempre pienso demasiado.
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