Desde que todo empezó, es la primera mañana que realmente he tenido que esforzarme por ir. ¿Por qué seguir yendo? Hoy he ido porque les dije a ellos que les vería allí, aunque me he planteado dar plantón y presentarme en otra. ¿Y la que viene qué?
Hace unas semanas algunas personas expresaban también cuántas veces se han tenido que obligar a ir, sólo porque Dios lo pedía y para dar testimonio a otros. Sus palabras eran reflejo de lo que yo llevo sintiendo bastante tiempo.
¿Es esta la iglesia? Dios no se equivoca, eso lo sé. Y si estoy aquí, es con un propósito. Pero... Con Dios no hay peros que valgan.
...
Frente a mí, en la pared, algunas citas:
"Confía en el Señor con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propio entendimiento. Reconócele en todos tus caminos, y Él enderazará tus sendas". Prov 3:5 y 6
"Confiad en el Señor para siempre, porque en Dios el Señor tenemos una Roca eterna". Is 26:4
Es un domingo raro. Pero estas palabras siguen teniendo especial significado. Confiemos pues. Y oremos.
1 comentario:
Ja fa uns mesos que estic anant a una altra església i em trobo millor que a casa. A vegades, no sabem perquè passen les coses..., però confiem sempre en el Seu discerniment i no en el nostre, cosa que als humans ens costa molt (i jo la primera).
Un petó i que Ell sigui el guia en tot. Mua!
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