"No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo"
Oscar Wilde

lunes, 20 de septiembre de 2010

Tiempo

30 de agosto

Tiempo. Es lo que ha pasado, y al final es lo que arregla casi todo. Tiempo y distancia.

Estos días me he visto retratada, de alguna forma, en una relación entre dos hermanas. Necesitan tiempo, y tal vez también distancia.

Me viene a la mente este conocido pasaje:


"Todo tiene su momento oportuno; hay un tiempo para todo lo que se hace bajo el cielo: 
    un tiempo para nacer,
      y un tiempo para morir;
   un tiempo para plantar,
      y un tiempo para cosechar;

un tiempo para matar,
      y un tiempo para sanar;
   un tiempo para destruir,
      y un tiempo para construir;
 
un tiempo para llorar,
      y un tiempo para reír;
   un tiempo para estar de luto,
      y un tiempo para saltar de gusto;
 
un tiempo para esparcir piedras,
      y un tiempo para recogerlas;
   un tiempo para abrazarse,
      y un tiempo para despedirse;
 
 un tiempo para intentar,
      y un tiempo para desistir;
   un tiempo para guardar,
      y un tiempo para desechar;
 
 un tiempo para rasgar,
      y un tiempo para coser;
   un tiempo para callar,
      y un tiempo para hablar; 

 un tiempo para amar,
      y un tiempo para odiar;
   un tiempo para la guerra,
      y un tiempo para la paz".

Eclesiastés 3:1-8 (NVI)


No tengo más que decir, simplemente que Dios controla todo y nos usa y nos da los tiempos que Él considera necesarios y oportunos para cada momento.

No hay comentarios: