¿Sabes eso que es estar haciendo algo normal y derrumbarte cual castillo de naipes?
Ese "algo normal" ha sido limpiar la licuadora en casa de mis abuelos esta mañana. La presión, junto con el agotamiento acumulado, ha terminado por vencerme.
Necesitaba un momento así, de derrumbe, para poder levantarme de nuevo asida de la mano de Quién puede todo.
Para volver la vista y poner a Sus pies todas mis preocupaciones, miedos, deseos...
Para confiar en que Él tiene el poder.
Para recordar que Él está al control, que nada escapa de su conocimiento.
Para recordar que debo permanecer en Él y que todo lo demás vendrá por añadidura.
...
Tengo fe, aunque sigue siendo poca, a la luz de los hechos recientes.
Pero de algo tengo certeza, y es que sigo mirando al cielo en cada paso, en cada momento...
Sigo dando gracias a Dios porque, a pesar de quién soy yo, Él me ama.

No hay comentarios:
Publicar un comentario