"No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo"
Oscar Wilde

jueves, 7 de mayo de 2020

Soltando lastre...

Hace un siglo que no escribo. De hecho, el último post escrito aquí, hace más de 5 años, me ha roto un poquito más al releerlo.

Mi abuela, la de los ojos azules que habíamos ingresado en la residencia, partió hace 2 años después de casi dos meses de sufrimiento para la familia. Mi otra yaya, la paterna, mañana hará 3 meses que también se fue de viaje eterno. 

¿En qué año estamos? 2020. El año que va a ser recordado por un hecho global sin precedentes en la época moderna. 2020, el año del SARS-Covid-19, coronavirus o virus de las narices. 

Hoy es 7 de mayo, en España llevamos en Estado de Alarma, confinados y con movilidad reducida desde el pasado 14 de marzo. pero es que está todo el mundo igual. 
Desde hace unos días podemos salir a la calle a pasear o hacer deporte en dos franjas horarias determinadas, y sino, sólo podemos ir al supermercado o a aquellos sitios en los que tengamos concertada cita previa. Con mascarilla, guantes y demás. Se estudiará en los libros de Historia. 
Esto empezó en China, parece, a finales de 2019 y, gracias a la globalización y todas esas ventajas que hasta ahora parecía nos daban la modernidad, la tecnología y todos los recursos de que disponemos en pleno siglo XXI, pues resulta que ha hecho que se mueva más rápido casi que la luz, y que, a día de hoy, haya infectado oficialmente a casi 3 millones 800mil personas en todo el mundo, y haya matado a casi 300 mil personas. Y digo oficialmente porque el recuento en cada sitio se hace de una manera, y no se sabe realmente cómo funciona aún el virus, ni nada por el estilo. Así que bien podrían ser muchos miles más de casos porque los países no están dando abasto con los tests, y todo esto... Porque sí, ha tocado en todos los puntos de este planeta. Desde el punto con mayor riqueza, hasta aquellos lugares donde, por desgracia, la pobreza es absoluta. Si es desolador en el primer mundo y con ventajas, en aquellos países con dificultades de normal, esto es una losa más... Es muy triste todo. 

Y no sigo con esto, pero esto va a marcar, o debería marcar, un antes y un después de la vida moderna que conocíamos hasta ahora. 


Pero bueno, vengo a soltar lastre, soltar todo eso que llevo guardando semanas porque confinada y sin ver a nadie más que a mi gato y a mi marido, complicado es desahogarse. 

Porque ahí está la cuestión... me salto 5 años de un plumazo y suelto lastre. No sé si mi matrimonio va a seguir adelante. Llevamos casi 24 meses unidos según la ley, y de esos casi 24, llevamos más de 13 que las cosas no van muy bien. 

Y como no sé qué va a pasar, ni cómo vamos a salir de esto, y tampoco puedo contarle a nadie, pues, o me estalla la cabeza, o decido escribir. 

Somos diferentes, pero teníamos cosas en común, quizá no muchas, pero sí que nos une/unía algo. 

Pues eso, que no estamos bien, y el confinamiento, como muy me temía, no nos ha unido, sino que nos ha separado más todavía. Eran las dos posibilidades... 24h juntos, 7 días a la semana durante más de 8 semanas... pues acabas más unido que nunca a la persona que tienes al lado, o la cosa se complica y se rompe todo. 

Estamos ahí, en ese punto. En el punto de ¿qué hacemos? Bueno, llevamos así ya unos cuantos meses, de hecho, me fui 3 días sola a perderme para encontrarme y al volver hablamos y tal. Pero nada. Todo igual, no ha cambiado nada (por parte de ninguno, también he de ser sincera). No voy a excusarme, porque yo también soy responsable de muchas cosas. Pero no puede seguir así. 

Ahora mismo, tenemos la casa partida en 2, menos mal que es grande... apenas nos cruzamos, apenas hablamos, es más que duro. Si ya, de por sí, el puñetero confinamiento nacional ha sido una pesadilla, confinarte dentro de tu propia casa, en apenas dos habitaciones es el súmum. 

En fin, no sé qué va a pasar, ni si vamos a volver a estar bien, si cuando hablemos sobre qué hacer no sé cuándo, esto seguirá adelante o si no lo hará. 

Rota se queda corto al lado de cómo me siento... 

No hay comentarios: