Un 'hombre' en EEUU está embarazado y espera dar a luz a su hija en los próximos meses.
Con este titular nos sorprendían una vez más desde el otro lado del Atlántico en el día de ayer. La realidad es que el ahora 'hombre' nació mujer, se sometió a ciertas fases del proceso de cambio de sexo, por sentirse hombre, pero sin llegar a completar el cambio. Es decir, mantuvo sus órganos reproductores femeninos. De esto hace ya mucho tiempo. Esta persona en la actualidad mantiene una relación con una mujer, y al no poder quedar ésta embarazada, 'él' decide hacerlo, siendo posible legalmente y biológicamente.
Pero, ¿nos hemos parado a pensar qué puede ocurrir en la mente de esa pequeña cuando crezca y conozca su historia? El tema ha suscitado controversias en nuestro país, por la posibilidad de que un caso similar en el futuro, sobretodo desde el punto de vista ético y moral.
Personalmente, rechazo el caso desde el principio. La transexualidad no la concibo como medio de vida, así como el resto de prácticas no heterosexuales. La cual cosa no implica que sienta aversión hacia esas personas, simplemente no comparto lo que son. Pero creo que, como cristiana, debo amar a esas personas como a cualquier otro prójimo y hacerles ver porqué Dios no incluyó esas prácticas en su plan para nosotros.
Evidentemente, esto es una opinión personal, y si alguien se siente herido por ello, le pido disculpas desde aquí. Y puede añadir las críticas que quiera, manteniendo (eso sí) el respeto con que he intentado tratar este delicado tema.
No hay comentarios:
Publicar un comentario