Llevo un tiempo pensando en algo. Me inquieta bastante. Me explico.
Mis padres están divorciados y, evidentemente, viven en casa diferentes. Pero ese no es el caso ahora.
La cuestión es que, hasta ahora, yo consideraba mi casa aquella en la que crecí, y vivo actualmente con mi madre y mi hermana. La de mi padre, ha sido, y será siempre, la casa de mi padre, donde yo paso una pequeña parte del tiempo. No creo que nunca llegue a referirme a ella como mi otra casa, porque no me siento así estando allí. Pero ese tampoco es el caso.
El caso es que lo que yo he considerado siempre mi hogar ha sido la casa donde vivo, y era mi refugio. Es decir, el sitio donde pasase lo que pasase fuera, me sentía segura, tranquila, a gusto... Lo cierto es que siempre he sido muy de estar en casa (y lo sigo siendo). Pues de un tiempo aquí tengo la impresión de que mi hogar no está en ningún sitio. No me siento segura en ningún sitio, y tampoco en casa. Ni tranquila. A veces, me cuesta incluso sentir eso en mi propia habitación. No sé si es que soy yo, o que, pero muchas veces me cuesta llegar a casa (aún queriendo volver a ella tras una larga mañana) por temor a lo que pueda encontrar. Sé que viene de largo, que si hubiéramos hecho bien las cosas desde el principio todo sería de otra manera. Y también sé que no puedo siempre encubrirme en que "podríamos haber hecho..." o cosas así. Creo que también se puede hacer algo, aunque no sé muy bien qué ni por dónde empezar.
De momento, necesitaba ordenar lo que pensaba al respecto. Creo que lo he hecho. Y ahora, ¿qué?
Además, sigo teniendo en mente muchas, muchas cosas, y nuevas se unen a todas esas... Algún día me estallará del peso de todo. Y mira que trato de descargar... Lo único que sé es que no estoy sola en esto. Ahora mismo necesito que me sujeten, y sé que Dios está a mi lado.
3 comentarios:
well, creo que es normal lo que te pasa... cuando llevas sintiendo algo desde hace tiempo, viendo que algunas cosas no van bien, pero haces caso omiso al tema, y no las soluciones, pues al final es una bola de nieve tan enorme que no sabes que hacer con ella... si de verdad te quieres sentir de nuevo a gusto, seguro, a salvo en tu casa, debes empezar a trabajar las cosas que tienes que trabajar... tu eres la que tienes que valorar las cosas que son más importantes y por ahí empezar, así que ÁNIMO! la única manera de que un problema se solucione es afrontándolo, no te queda otra...
d
animo!!! ya sabes donde estoy...
Guapa! Mucho ánimo y que Dios te muestre por dónde empezar...
Publicar un comentario