"No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo"
Oscar Wilde

martes, 10 de febrero de 2009

¿En manos de quién?

“Se han escrito 150 páginas de un libro. Y en esas 150 páginas, Jonny ha sido un idiota. Pero tú puedes escribir las últimas diez. Te la han pegado, pero el final está en tus manos.”

Sr. y Sra. Smith



Mucha gente ha visto esta película, y les ha parecido buena, interesante… sin darle mucha importancia a la forma que tienen de tratarse el matrimonio Smith, formado por los conocidos Pitt y Jolie, y todo el resto de antivalores que presenta esta película. Pero no le voy a hacer una crítica, ya que no se me da bien ese tipo de cosas.

Hace unos diez días hicieron esta película en la televisión, y pude ver un trozo. Como ya la había visto, no le presté mucha atención, y sin embargo, esas pocas frases llamaron mi atención.

Se las dice el amigo del protagonista masculino (Pitt) a este último. Me hicieron estar pensando un buen rato esa noche y durante los siguientes días.

En caso de poder escribir nuestra historia en un libro, 150 páginas me parecen pocas. Pero esto no es todo lo que me hizo estar pensando varios días.

“El final está en tus manos”. ¿Es esto cierto? ¿Está el final en nuestras manos? ¿En la vida de cada uno? ¿O en manos de quién está? Si bien es cierto que eres tú quien decide qué, cuándo y cómo hacer con tu vida no sé yo si el final está totalmente en nuestras manos. Me explico.

Pueden pasarnos cosas que no hayamos previsto, que no tengamos en cuenta y que sin embargo ocurran y cambien nuestras vidas. Es decir, que el final no está en nuestras manos.

Pero, además, alguien hizo una vez algo que debería cambiar nuestras vidas. Jesús murió por nosotros, para luego resucitar (por amor y sin conocerno). ¿Parece no tener relación con lo anterior? No creo. El final está en Sus manos. Él decide. Él puede cambiar nuestro final.

Vale, sí, eres tú quien da ese paso y decide qué final desea. Si una muerte y nada más o un paso hacia Él. En la primera es un final y ya está. Pero la segunda no llego verla como un final, ya que es el principio de algo que no está en nuestras manos.

No sé si me he expresado bien, si se entiende a dónde he querido llegar. Creía tener un mejor desarrollo de esto, pero eso de estar estudiando y anotar sólo la idea principal no funciona siempre.Estaba buscando un texto que acompañara mi pequeña disertación, pero no encuentro uno adecuado... Es algo que tengo aún que mejorar... Cuando lo encuentre lo añadiré.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hola Sandra!

Para mi la se entiende bastante bien (si uno quiere hacer el esfuerzo por entenderla, claro). Pero no te escribia por eso.
Como decias que no encontrabas el texto me he puesto a pensar... y tampoco se me ocurría ninguno adecuado... así que me he picado un poco y después de pensar un poco más me vino a la cabeza este:
Juan 8: 31-36

Tal vez un poco largo y la explicacion se haria aun mas larga.. pero en resumen el hilo seria.

Si estamos dispuestos a obedecer lo que Jesús enseña descubirmos el camino para ser libres... pero también que no tenemos poder para vivir esa vida de obediencia: somos exclavos.

El Hijo (Jesús) es quién tiene la autoridad (el poder) para liberarnos de nuestra maldad de una manera eficaz (o definitiva).

De momento es lo que se me ocurre...

Davito