"No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo"
Oscar Wilde

sábado, 21 de noviembre de 2009

Últimos meses (I)

Hace bastante tiempo que no me paro a pensar un poco en lo que está ocurriendo en mi vida. Creo que desde que comenzó el nuevo curso escolar, allá por septiembre, he vuelto a recapacitar bastante sobre las decisiones tomadas en los últimos meses. No sé, es algo que suelo hacer a menudo, como una especie de feedback, y cada vez lo hago con más frecuencia. ¿Es inseguridad o simplemente un mecanismo de control interno? Quizá es lo que escribía hace unos días otra persona, que me aterroriza cometer errores. Sea cual fuere la causa por la que lo hago, sigo sin haber encontrado un error.


En fin… Lo últimos meses se suceden sin apenas descanso. Nuevas rutinas. Nuevas personas. Nuevos quehaceres. Nuevos propósitos, o los de siempre que aún están por cumplir.


Las nuevas rutinas, personas y quehaceres se explican con facilidad: un semestre diferente. Un semestre de prácticas en una empresa interesante, con varias partes de trabajo: el rutinario de despacho (y casi inexistente) y el interesante de salir cada semana a una empresa diferente.

Es un gran cambio con respecto a los últimos… a ver que piense… ¿19 años? Lo cierto es que el mundo laboral impone un poco, es un cambio de chip que hay que hacer bien y que no todos saben hacer. Para muestra algún que otro compañero que ha entrado en la empresa como yo.

De esta nueva etapa que durará aún unos cuantos meses, me gusta analizar las diferentes personas que estamos en el despacho. Tanto de los propios empleados como de los que estamos en prácticas. Diferentes motivaciones, visiones de la vida, propósitos e inquietudes. Y en esa amplia variedad ¿cómo encajo yo? ¿Marco alguna diferencia? Cada una de las 70 personas que trabajamos juntas somos diferentes, sí, pero hay diferencia entre ser simplemente diferente en cuanto a edad, sexo, pensamientos superficiales y demás y marcar la diferencia en un campo más amplio.

Esto es algo que me preocupa desde que entré, y también un reto que, aunque lanzado a adolescentes, también me tocó a mí en GBE.


Porque es otra de las cosas que han ocurrido en estos meses… GBE es algo que disfruté mucho cuando iba al instituto, y que fue de gran ayuda, apoyo y a través del cual conocí a muchos de mis amigos hoy. Doy las gracias a muchas personas que cedieron su tiempo por preocuparse por los adolescentes, y que aún siguen sirviendo en este campo. Pero me sorprendió que ahora vean en mí cualidades que pueden ponerse a disposición de los adolescentes. Quizá no en un futuro inmediato, pero ¿quién sabe si Dios me quiere de ayuda para otros igual que lo fueron para mí? Es algo en que le pregunto dirección. Pero bueno, el caso es que me ofrecieron ir a ayudar al campamento de inicio de este curso y la verdad es que fue de gran bendición. Fueron dos días increíbles y se les lanzó ese reto: que marquen la diferencia frente a sus amigos, compañeros de clase, familiares… Y eso también fue extensible al equipo, porque aunque es algo que sabemos, que nos recuerden las cosas tampoco está mal. Hace recapacitar sobre si realmente se está haciendo o no.



Bueno, creo que ya me he extendido bastante por hoy. Prometo no tardar demasiado en expresar todo lo que circula por la autovía de mi mente.



No hay comentarios: