"No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo"
Oscar Wilde

viernes, 3 de agosto de 2012

En tierras del Duero (texto recuperado)

22/Marzo/2009


Tranquilidad, silencio... Sólo algún pajarito cantando y las aguas calmadas del Duero se oían. Así es la vida en un pequeño pueblo de la provincia de Valladolid.
Todos los habitantes se conocen y saludan por la calle. Te ven, te saludan, y siguen su camino, pensando quién es esa chica nueva... Tiene cierto parecido con una joven del pueblo, pero no es ella...

He tenido el gran privilegio de poder pasar una semana lejos de mi ciudad, donde el ruido iba a ser la tónica principal. Necesitaba pensar, descansar, notar el sol en mi cara y redescubrir muchas cosas de mí misma, de Dios... Poder disfrutar de la naturaleza, sin preocuparme por el tiempo que corría...

El tiempo es algo que me ha estado persiguiendo y acechando en los últimos meses, y al que, por fin, he podido perder de vista unos días. Aunque ahora de vuelta, el tiempo corre más que nunca en mi contra.

Conversar con la familia, conocerlos un poco más, disfrutar de la compañía de un viejo amigo al que hacía mucho tiempo que tenía ganas de dar un fuerte abrazo, y descubrir que Dios me sigue cuidando. Y nos sigue cuidando.
Ver cómo, aun en los momentos en que muchas cosas fallan, flaquean, o simplemente van mal, hay gente que se preocupa por ti.

Sólo puedo dar gracias por este oasis.

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