"No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo"
Oscar Wilde

martes, 5 de agosto de 2014

Agotamiento

Normalmente, las personas dicen que se cansan cuando hacen algún tipo de esfuerzo o ejercicio que supera su nivel de actividad normal. Comunmente, a esto se le llama cansancio. Todos nos cansamos. Ya sea por una dura  jornada de trabajo, haciendo ejercicio, faenando en casa...

El agotamiento es el siguiente nivel. Es el cansancio acumulado en el tiempo, el que no logras hacer desaparecer. Además, puede ser físico (por esfuerzo continuado), mental (por darle mucho a la cabeza, en el trabajo o los estudios), o psicológico/emocional.

Ahora es cuando van y la matan, que decía una compañera de trabajo... ¿Qué ocurre cuando la sensación de agotamiento es de los tres tipos? 

Te lo cuento. Te sientes desfallecer, más vulnerable ante cualquier situación, y como es un círculo vicioso y se va acumulando, la bola de nieve cada vez es más grande. ¿Resultado? Un día te puede dar algo. 


Estoy agotada. Agotada físicamente, pues apenas duermo y paro quieta; agotada mentalmente, pues dedico muchas horas a trabajar (y el trabajo de oficina, de ese de pasarse horas pensando y analizando, también supone esfuerzo); y agotada emocionalmente, porque ha sido un curso extremadamente complicado en varios aspectos.


¿Cuál es el remedio ante esta situación? Es de libro, la verdad. Descanso. Desconexión. Total. Completa. Para conseguirlo necesitas dos cosas: estar convencid@ de que lo necesitas de verdad y permitirte ese lujo; y que tu alrededor lo perciba de igual modo y te permita esa desconexión completa.

Así que, hago un llamado a la reflexión. Y lo hago en términos gráficos:



Quizá pueda pronto tomarme unos días de vacaciones. Quizá me veas como a esa pobre tecla, saliendo a hurtadillas de la rutina, del día a día, intentando pasar desapercibida, sin hacer ruido... 

Deja que lo haga.

Gracias...








 













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