
Muchas personas viven día a día en su abismo particular. Ya sea a causa del trabajo, de las relaciones con las personas, de los miembros de la familia... Y no saben como salir de él.
Sin duda, le atribuyen la responsabilidad del abismo a la parte ajena, sin darse cuenta de que ellos también forman parte del problema, ellos tampoco son perfectos, cometen errores como todos los demás. Como no contemplan esta posibilidad, no ven la necesidad de pedir perdón y ser perdonados, con lo que el abismo se vuelve cada vez más profundo.
Sin embargo hay Uno a quien no le importa la cantidad de errores que hayas cometido, las barbaridades que salgan por tu boca. Te quiere y por eso te perdonará, siempre y cuando seas consciente y te arrepientas de todo aquello que mancha tu vida. Él es la solución a un abismo, el abismo de muerte. A través de Él, y sólo a través de Él, podemos cruzar ese abismo. Sólo cuando comprendes que la muerte es mucho más dolorosa que cualquier otro abismo, estás dispuesto a ser limpiado. Entonces, cualquier otro abismo que siga existiendo será doloroso, pero no imbatible.
Ahora sabe por qué vuelve a casa. Sabe que tiene que dejar que ese abismo que se abrió se cure, y debe dar el primer paso, poniéndose en evidencia, tal vez, pero sabe que si no es de este modo, el abismo cada vez será más profundo.
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