"No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo"
Oscar Wilde

martes, 19 de agosto de 2014

Mensaje en un botella

Hay personas que llegan sin llamar, sin buscarlas siquiera. Supongo que la mayoría de estas veces, sin embargo, son lo mejor que podemos encontrar, y no somos capaces de valorarlas como merecen hasta tiempo después.

Tú has sido esa persona. Llegaste sin llamar, sin pensar... No nos buscábamos, pero nos encontramos.

Dios y nuestras circunstancias permitieron que sucediera. Amistad, afecto, y luego lo que nos pilló por sorpresa. Me enamoré de ti. Y tú de mí.

Era una locura, por varias cuestiones, pero oramos y decidimos ponernos en manos de Él. No me arrepiento de ello. A tu lado aprendí, reí y lloré muchísimo.

Me enseñaste a valorar cosas que en esta parte del mundo se dan por sentado y se consideran "normales", "básicas" para todo ser humano. Me enseñaste una cara del mundo que desconocía en persona. La tele lo pone complicado, y lo maquillan bien... Gracias. Sabes que siempre te agradeceré haberme dejado conocer el Pulgarcito, y la realidad que allí vivís. Tan diferente...

Seguimos conociéndonos y viendo si realmente iba para adelante. Creímos que sí, yo también lo creía, y cometimos la siguiente locura.

Pero me di cuenta tarde de la verdad. De haberlo hecho antes, nos (te) hubiese ahorrado dolor y sufrimiento. Nos equivocamos, ambos, los dos erramos en cosas y actitudes. Reconozco mis errores de los meses que estuviste aquí, pero ahora veo -con la distancia que nos da el tiempo- que Dios nos cuidó todo este tiempo.

Hablamos muchas veces de esto, y me lo escribiste también: "sigamos pidiendo a Dios para que si es su voluntad nos haga ver el camino". A mí me lo mostró, aunque dolía.
Me pregunté muchas veces si Dios permitió nuestra relación con un propósito de enseñanza. Creo que ahora sabemos la respuesta. Al menos yo la tengo clara...


Antes de empezar esta locura nos prometimos que no dejaríamos que lo que pudiera suceder hiciera que perdiéramos la amistad. Algún día espero sea así.


Sólo quiero darte las gracias, de nuevo. Por cada momento, cada conversación,  por todo...




Ha pasado algún tiempo, y parece que ahora ya estás mejor, con el corazón recuperado y ocupado. Me alegra, de verdad. Mereces a alguien que te sepa hacer feliz y completar. Harás grandes cosas por tu Pulgarcito, estoy segura.






____

Este mensaje embotellado se ha ido escribiendo y reescribiendo a lo largo de los meses, para llegar allende los mares
____


No hay comentarios: