"No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo"
Oscar Wilde

sábado, 12 de noviembre de 2011

Último viaje en bicicleta - 13/11/2010

Hace un año que pedaleó en su bicicleta a la presencia de Dios, cogido de mi mano, que lo acompañaba en el viaje... 


Era una persona tranquila, pacífica, que nunca hablaba una palabra más alta que la otra.

Sus ojos azules te miraban, muy serios, cada vez que, con humor, te hablaba en broma. Ese humor diferente, más británico que de por aquí...

Ese dedo levantado en alto -como diciendo "ves con cuidado"- cada vez que iba a decir algo, importante o no.

Ha influido en muchas vidas: 4 hijos, 6 nietos (¡qué orgullo poder contarme entre ellos!), muchos amigos, gente en la iglesia, compañeros de trabajo, vecinos del barrio...

Pero, sin duda alguna, lo que más fuerza me da para seguir adelante es la forma en que vivió su fe. Una esperanza en Cristo sólida, sin atisbo de duda, al menos de cara a la galería... Y he aquí uno de sus textos favoritos:

     Bendice, alma mía, al SEÑOR,
         y bendiga todo mi ser su santo nombre.
        Bendice, alma mía, al SEÑOR,
         y no olvides ninguno de sus beneficios.
El es el que perdona todas tus iniquidades,
         el que sana todas tus enfermedades;
el que rescata de la fosa tu vida,
         el que te corona de bondad y compasión;
el que colma de bienes tus años,
         para que tu juventud se renueve como el águila.
El SEÑOR hace justicia,
         y juicios a favor de todos los oprimidos.
A Moisés dio a conocer sus caminos,
         y a los hijos de Israel sus obras.
Compasivo y clemente es el SEÑOR,
         lento para la ira y grande en misericordia.
No contenderá con nosotros para siempre,
         ni para siempre guardará su enojo .
No nos ha tratado según nuestros pecados,
         ni nos ha pagado conforme a nuestras iniquidades.
Porque como están de altos los cielos sobre la tierra,
         así es de grande su misericordia para los que le temen.
Como está de lejos el oriente del occidente,
         así alejó de nosotros nuestras transgresiones.
Como un padre se compadece de sus hijos,
         así se compadece el SEÑOR de los que le temen.
Porque El sabe de qué estamos hechos,
         se acuerda de que somos sólo polvo.
El hombre, como la hierba son sus días;
         como la flor del campo, así florece;
cuando el viento pasa sobre ella, deja de ser,
         y su lugar ya no la reconoce.
Mas la misericordia del SEÑOR es desde la eternidad hasta la eternidad, para los que le temen,
         y su justicia para los hijos de los hijos,
para los que guardan su pacto
         y se acuerdan de sus preceptos para cumplirlos.
El SEÑOR ha establecido su trono en los cielos,
         y su reino domina sobre todo.
Bendecid al SEÑOR, vosotros sus ángeles,
         poderosos en fortaleza, que ejecutáis su mandato,
         obedeciendo la voz de su palabra.
Bendecid al SEÑOR, vosotros todos sus ejércitos,
         que le servís haciendo su voluntad.
Bendecid al SEÑOR, vosotras todas sus obras,
         en todos los lugares de su dominio.
         Bendice, alma mía, al SEÑOR.

Salmo 103
(La Biblia)

sábado, 5 de noviembre de 2011

Una década

El tiempo pasa...




El día que transformó mi vida y la del resto de la familia.
Gracias, Señor, por estar a mi lado todo este tiempo y por todo lo que has echo en mí.

domingo, 8 de mayo de 2011

sábado, 16 de octubre de 2010

Recuerdos y otros pensamientos

Ha resultado extraño volver a "dormir" en aquella cama en la que tantas noches dormí de pequeña.

Mientras trataba de dormir, recordaba como por las mañanas me iba con ellos a despertarlos, y me hacían un hueco junto a ellos, como íbamos a darle pan a los patos de los Viveros con el yayo, o a comprar con la yaya al mercado de Ruzafa un sábado por la mañana, haciendo la ruta mercado-horno-quiosco.

Han pasado muchos años de aquello. Y ahora ellos están mayores. Suerte que se tienen el uno al otro, y aún así a menudo me doy cuenta de que pese a que aún pueden compartir sus vidas, necesitan más ayuda. Llevo meses pensando que no quiero envejecer sola, quiero poder crecer junto a alguien y compartir mi vida y mi tiempo con esa persona, crecer juntos en el Señor y que cuando llegue el momento, poder ayudarnos mutuamente. Si una persona se hace mayor sola es mucho más complicado todo. Pero también es cierto que, aunque acompañada, llegará un punto en que ambos no podamos estar solos...

El Señor dirá y proveerá, si es menester...

Aun así, no voy a conseguir librarme de esa imagen tan dura de mi abuelo. Es tan lejana a las de su vitalidad, a sus idas y venidas en bici hasta las Palmeras e incluso casi hasta Cullera, a las de paseos por el parque y jugar con todos nosotros.Está débil, muy débil, pero no se ha ido aún.

Le doy gracias a Dios porque sé que Él es el dueño de los tiempos, y nuestros tiempos no son los suyos. Le doy las gracias también porque me ha dejado disfrutar de todos mis abuelos toda mi infancia, y pese a que el tiempo de que algunos me dejen puede que esté más cerca, sé que sus vidas han sido para Él y le aman. Eso me da tranquilidad.


Señor, sólo Tú conoces los tiempos.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Descubriendo a Dios

Me encanta caminar por el parque y el viejo cauce del río por las mañanas temprano. Descubro olores, colores, gente...



Pero también descubro a Dios. Me he dado cuenta de que me resulta más fácil alabarle y darle las gracias por todo lo que ha creado y me proporciona cada día observando cada árbol, cada planta, cada flor, la multitud de tonalidades que adquieren y lo hermoso del cielo, el sol y las nubes.



Puedo ver el amor con que ha creado todo, incluso al bichito más pequeño, insignificante y asqueroso para mí. Lo ha hecho todo Dios. Y cuando veo toda esta grandeza me hago y me siento muy pequeñita, maravillándome de que Él haya podido fijarse en alguien tan imperfecto como yo y haya decidido amarme, salvarme y cambiarme.

Gracias Dios.

¿Importantes?

18 de septiembre

Estaba la tele puesta, en un programa de esos donde la gente enseña sus casas, y habla un poco de a qué se dedica o por qué vive donde vive.

Una de las personas había tratado en su vida profesional con personas como la mujer del presidente Obama, las reinas de Inglaterra y España, el ex presidente Bush... con el comentario "son algunas de las personas importantes que he conocido".

¿Pero qué hace que una persona sea importante o no lo sea? ¿Cuánta gente sabe de él/ella? ¿El dinero que posee? ¿La fama? ¿El poder?

Para mí la importancia de una persona no se mide en esas escalas, y sin embargo sé que la sociedad actual sí sigue esos parámetros. Hacer ver al mundo que existe otra manera de entender las cosas es también un gran reto.

Tiempo

30 de agosto

Tiempo. Es lo que ha pasado, y al final es lo que arregla casi todo. Tiempo y distancia.

Estos días me he visto retratada, de alguna forma, en una relación entre dos hermanas. Necesitan tiempo, y tal vez también distancia.

Me viene a la mente este conocido pasaje:


"Todo tiene su momento oportuno; hay un tiempo para todo lo que se hace bajo el cielo: 
    un tiempo para nacer,
      y un tiempo para morir;
   un tiempo para plantar,
      y un tiempo para cosechar;

un tiempo para matar,
      y un tiempo para sanar;
   un tiempo para destruir,
      y un tiempo para construir;
 
un tiempo para llorar,
      y un tiempo para reír;
   un tiempo para estar de luto,
      y un tiempo para saltar de gusto;
 
un tiempo para esparcir piedras,
      y un tiempo para recogerlas;
   un tiempo para abrazarse,
      y un tiempo para despedirse;
 
 un tiempo para intentar,
      y un tiempo para desistir;
   un tiempo para guardar,
      y un tiempo para desechar;
 
 un tiempo para rasgar,
      y un tiempo para coser;
   un tiempo para callar,
      y un tiempo para hablar; 

 un tiempo para amar,
      y un tiempo para odiar;
   un tiempo para la guerra,
      y un tiempo para la paz".

Eclesiastés 3:1-8 (NVI)


No tengo más que decir, simplemente que Dios controla todo y nos usa y nos da los tiempos que Él considera necesarios y oportunos para cada momento.

Más confusión

14 de julio


Si mi sorpresa era grande hace tres semanas, ahora es mayor. ¿No me dicen que lo que era "definitivo" quizá no lo fuera tanto? Sólo espero que este juego de quinceañeros no termine por hacer aún más daño.

Agosto

Lo he visto con mis propios ojos. Pero, ¿a qué juegan? Son dos adolescentes.

1 de septiembre

¿Definitivo? Creo que hay personas que se jactan de conocer mucho vocabulario y sin embargo desconocen el significado de esta palabra. Ahora resulta que sí se ha acabado, pese a que han estado jugando todo el verano vete tú a saber a qué. Y en medio del fuego cruzado, que se ve que no ha sido tanto, está la persona por la que me preocupo. ¿Qué hará ahora?

domingo, 12 de septiembre de 2010

Nueva etapa, nuevos retos

Todo cambio supone un gran reto.

Hace unos meses no dejé la resolución del "novio" que me quedaba. Fue afirmativa, vamos que voy a empezar en una gran empresa de servicios profesionales a empresas, en el área de auditoría.

Esta etapa que comienza es completamente nueva y va a suponer grandes retos, pero también la oportunidad de poder compartir y reflejar aquello que cada día que pasa me doy más cuenta que es lo más importante: Dios y mi relación con Él. Es decir, el reto de los retos.

Y es el reto de los retos porque siempre me ha costado un poco confiar en las personas y declararles abierta y claramente aquello en lo que creo. Me considero bastante torpe en este sentido, pero es algo para lo cual Dios nos va capacitando cada vez mejor. Y también es el gran reto porque últimamente mi relación con Él ha sufrido altibajos y, otra vez, lo he dejado de lado en algunos momentos. Pero sé que no estoy sola en esto. Él está conmigo.

Por otro lado, este curso supone otros cambios muy importantes también. La búsqueda de una nueva iglesia, que tenga a Cristo en el centro de su ser, que busque en Él la dirección y que todo aquello que haga sea para servirle, alabarle, honrarle y darle a conocer, pero también una colaboración más estrecha en el ministerio estudiantil de los Grupos Bíblicos van a marcar el nuevo curso. ¿Cómo me utilizará el Señor y dónde querrá que me establezca?


...


Comienzo con muchas ganas la nueva etapa y espero que no desfallezca en el intento de encontrar respuesta a las múltiples incógnitas que se agolpan en mi cabeza ni en alcanzar los objetivos propuestos.

miércoles, 23 de junio de 2010

Abriendo cajas

Ha sido una mañana interesante. Y eso que no he salido de casa. Pero reencontrar viejos libros, apuntes, trabajos (¡¡de los que se hacían a mano!!) me ha devuelto unos años para atrás. Bastante años. Libros infantiles que aún estaban por los cajones, viejos diarios... Ha sido un paseo por el pasado. Y la cuestión a resolver era ¿qué tiro? ¿qué me guardo? En el fondo, ¿qué vale realmente la pena recordar? ¿y qué puede aprovecharles a otros para crecer?

No sé muy bien por qué seguía guardando ciertas cosas, verlas ha removido viejos recuerdos de la infancia. Felices, por supuesto. Un viejo vestido hecho a mano por mamá o un cuento en valenciano que me encantaba leer. Pero también se han removido recuerdos no tan felices, y sentimientos que no recordaba haber tenido, o que simplemente borré en su día.


Veo el pasado y veo otra yo. Soy la misma sí, pero he cambiado mucho. ¡Como para no hacerlo! Ahora termina un largo período de mi vida, miro atrás y recuerdo cosas con nostalgia. Pero miro hacia delante también. Empieza otra nueva etapa. ¿Qué guardaré de ella? ¿Qué me encontraré en unos años que haya guardado a partir de hoy?

Resulta interesante, porque creo que las cosas que guardamos son seña de nuestra identidad. Ahora pienso en todo lo que estoy tirando y a lo que digo adiós. Viejos recuerdos que me aferraban a un pasado muy lejano ya.

En fin, abrir cajas es lo que tiene, que nunca se sabe bien qué pueden guardar...

martes, 22 de junio de 2010

Confusión

Quería estudiar, pero el teléfono la descolocó. Era él después de mucho tiempo. Y quería verla en ese mismo instante. Ella, tonta como siempre, accede corriendo y va en su busca, para por el camino ir poniéndose cada segudno más nerviosa. Pensaba que estaba vez no podría con ella, no iba a fastidiarle lo poco que le quedaba para terminar. De hecho, no sabía muy bien qué quería a estas alturas, y como siempre, tan enigmático. Pensó en la última vez que se vieron. Ah sí, hacía ya casi tres meses. Su cabeza no deja de pensar mcuando se da cuenta de que ya ha llegado. Llama al timbre y sube.

Ahora, después de la conversación, no sabe muy bien qué pensar, ni qué sentir. Una parte de ella piensa que se lo merece, al fin y al cabo es recibir lo mismo que él ofreció hacía ya tiempo. Pero sabe que no le desea eso a nadie, ni tan siquiera a él. ¿Entonces qué? ¿Pena, lástima, tristeza por él? Parece que sí, aunque no sabe muy bien si es por él, más bien por la situación en qué se encuentra. Pero le preocupa más ella. ¿Qué va a hacer ahora? Su plan parece haberse truncado con el tiempo. ¿Volverá a casa o vagará junto a él hasta que encuentre algo?

Un "novio" menos y otras dos semanas de espera...

14 de mayo '10

El mismo día que tengo una entrevista me comunican que hay personas que se adaptan mejor al perfil que buscan en el otro sitio. ¿Decepción? Sí, para que engañarse. La emoción que podía implicar tener que elegir entre dos sitios ha dejado de existir.

Pero en realidad la decepción no es tan grande, sabiendo que ese puesto no es el que más me hubiese gustado desempeñar. La asesoría fiscal es un campo interesante, pero muy "de despacho". Muy monótono en realidad, y tratando siempre de conseguir evadir la fiscalidad, pero desde el punto de vista legal, es decir, moviendo los capitales de forma que a la Agencia Tributaria no le "toque" el gran trozo del pastel. Vamos, un poco manipulador, ¿no?

Lo que realmente me gusta es poderme mover, no estar atada siempre a una misma mesa. Cierto que requiere más esfuerzo y un horario más exigente, pero se compensa con creces todo el aprendizaje que conlleva el trabajo de auditoría. ¿Un sueño imposible? No lo sé, sigo en el proceso de una de las grandes firmas auditoras a nivel internacional. Pero la espera puede llegar a ser insoportable. ¿Llegaré al siguiente nivel? La respuesta llegó antes de lo esperado. Ahora bien, ¿habré superado el último escalón? La respuesta, como no, en dos semanas.

Llevo mes y medio largo dejando pasar las semanas de dos en dos. En fin... el mundo laboral es exigente y por ello los procesos de selección se hacen largos y pesados, pero la esperanza de encontrar el empleo que se ajusta a las expectativas y perspectivas que uno quiere es grande.

El tiempo, una vez más, vuela

10 de junio '10

El tiempo vuela.

Los días se convierten en semanas y las semanas en meses. De repente te das cuenta que ves la vida pasar pensando en qué tienes que hacer el próximo fin de semana, o dentro de tres días. Y así, claro, el tiempo vuela.

Mira si vuela, que va a hacer ya casi un año. Un año que no convivimos. Al principio fue muy duro de entender, de asimilar, pero me he dado cuenta de que nuestro problema era la proximidad, el roce. Con la distancia he aprendido otra forma de acercarme a ti, y creo que tú has hecho algo parecido. La distancia nos ha acercado, qué paradoja. Y sin embargo aún estamos muy lejos la una de la otra.

Acaba una etapa para mí, pero empieza una nueva para ti. Aprovéchala, porque cuando menos te lo esperes ya habrá terminado.

miércoles, 9 de junio de 2010

Se acerca

Hoy puedo permitirme pasarme por aquí y dejar unas palabras que llevaba tiempo a medio escribir.

Ha pasado semana y media, y ya sólo me queda uno, el último, obviando el del British Council del próximo sábado. El último examen de la licenciatura. Se dice pronto.

Ahora escribo en plan abuela... Aún recuerdo el primero de la convocatoria oficial. Porque hicimos un primer ensayo en noviembre, pero no contaba, así que...

Fue de contabilidad financiera, y creo que fue un 23 de enero por la mañana prontito, sobre las 9. Éramos estudiantes de primero enfrentándonos al primer Enero. Ese examen era la primera piedra del camino a superar, y luego vendrían aún 5 más ese mes. Íbamos con nuestras calculadoras, nuestros bolis y demás, preparados para el temido. Al ser el primero, nunca se sabe muy bien como es. Mi estómago era un nudo, la noche de antes no podía dormir, y además me levanté muy pronto, igual que hacía en el instituto, para el repaso de última hora -o primera, según se mire. Lo cierto es que las dos horas y media pasaron, y el examen salió y muy bien, además.

Ahora, 4 años y pico después, los exámenes se han convertido en una rutina estacional. Enero y junio. Dos meses en que los nervios, el descansar poco, echarle horas al escritorio con los apuntes o a la biblioteca, mucho café y poca luz natural son los máximos aliados.


Pero se acaba. Ahora sí se acaba. Ha llegado el momento. Hace dos semanas la última clase, dentro de dos el último examen... Se hace tan raro. Como bien me decían quizá no fuera la última clase de mi vida, pero sí la última de esta etapa de la vida que se ha alargado 20 años. 20 años, se dice pronto.


Empieza una nueva etapa. Está ya muy cerca. De hecho se han movido muchos hilos, y la posibilidad de tener que decidir ya es más real que nunca. La espera es horrible. "En tres semanas tendrás noticias nuestras". Vaya unas tres semanas. Y ahora entra en juego otra posibilidad. ¿Qué hacer si se me ofrecen los dos sitios? Uff... Gran decisión. Gran dilema.


Por lo pronto, centrémonos en el First de este sábado y luego tendremos 10 días para el último. Pero, ¿qué haré el día 23?

"Arreglando el mundo"

4 de junio 10'

No sé muy bien por qué, pero ayer recordé una tarde de hace unos meses, en que estábamos las 4 en el piso antiguo y nos pasamos la tarde hablando y planeando el campa de mayo, comentando vuestros futuros pisos y más cositas. Llovía un montón, se hizo tarde, pero nosotras "arreglamos el mundo".

Gracias a las 3 por vuestra amistad y por poder crecer con vosotras.

"Hazlo como es debido"

27 de mayo 2010

8 de la mañana de un jueves, esperando para entrar en clase. Periódico en mano y sentada en el banco. Paso la página y leo:


"Es momento de hablar con Dios. Hazlo como es debido. Legión".

Se trata de la nueva película de Sonypictures sobre profecías y criaturas diabólicas. No había escuchado ella, ni visto ningún otro anuncio, pero por la foto parece del tipo batalla campal a lo Señor de los Anillos, salvando las distancias (claro) con esta última.
Lo cierto es que no sé qué es más sugerente si la frase o el hombre-ángel portando ese arma.Para mí, sin duda, la frase.

Pero ésta quizá pase sin pena ni gloria, la frase, por delante de decenas de miles de personas a las que no dirá nada. A otras, en cambio, quizá les pique en su endurecido corazón ya que se confiesan ateos, agnósticos o vete tú a saber qué. Y seguramente a más de uno le resulte sugerente.

A todos los que esperan una respuesta sobre algo, un indicativo de que hay algo ahí que vale la pena escuchar, que te puede salvar... ¿Se habrán preguntado cómo es que hay que hablar con Dios?

La exhortación a hacerlo como es debido se le habrá ocurrido a alguna mente ingeniosa del marketing del cine, pero mi pregunta es ¿por qué? y más sabiendo que en la propia peli el malo parece ser el propio Dios...


En fin, pasando ya de la película, ¿por qué hablar con Dios no es cualquier cosa? La respuesta es sencilla. No siempre el ser humano ha tenido esa capacidad. Poder dirigirnos a Él directamente exigió un sacrificio que no acabó ahí. Hablo de Jesús, el carpintero de Nazaret que tanto revuelo armaba por allí por donde pasaba. Miles de personas le seguían, se maravillaban a su paso y con sus palabaras y actos. Pero tuvo que morir y resucitar después, para darnos Vida a nosotros y libertad para dirigirnos a Él en cualquier momento, circunstancia o lugar.

Hablar con Dios no es cualquier cosa. Cuando hablamos con Él debe palparse el respeto que merece por ser alguien tan, tan maravilloso y majestusoso y lleno de Amor y Vida.

Hablemos con Él, pero como toca.


"Pero tú, cuando te pongas a orar, entra en tu cuarto, 
cierra la puerta y ora a tu Padre, que ve en lo secreto y te recompensará".
Mateo 6:6

lunes, 10 de mayo de 2010

Hoy

Llevaba tiempo sin escribir, y se me acumulaban pensamientos en la memoria. Hoy necesitaba soltarlos, al estilo del pensadero de Harry Potter.

Soltarlos y tratar de pasar página, aun cuando a todos los niveles ando bastante floja de todo.

Encima en esta época, quizá el mayo/junio más importante de los últimos 4 años. En uno de los años más difíciles.


Pero consciente de que no ando sola en el camino. No estoy sola en el desierto. Gracias por las palabras de ayer. Gracias por lo que estás haciendo en mí.

Varapalo


(9 de mayo de 2010)

No he podido más que echarme a llorar. Ya sabéis lo sensiblera que soy, y que he sido, siempre. Por mucho que haya tratado de dejar que todo me afecte tanto. Pero no puede ser, realmente no soy nada fuerte.

El caso es que el varapalo ha venido de donde menos lo esperaba. Y no ha sido un varapalo en sí, sólo unas palabras reflexivas de alguien a quien quiero mucho, que me quiere mucho también y que me ha cuidado muchísimo siempre.

Está preocupado, pero realmente no entiende las razones que me han llevado a estar en la nada envidiable posición en la que me encuentro.

Entiendo sus argumentos, aunque creí que en parte se habían mudado de iglesia por otras razones, no por las que me echó en cara (sin quererlo). El caso es que la conversación me ha dejado K.O. ¡Y eso que he llamado yo!

Sigo preguntándome qué camino es el que Dios quiere que siga. Fuera presiones, fuera otras personas.

¿Qué me estás pidiendo a mí?

Sermón del Monte


(15 de abril 2010)

Hace unos días estuve leyendo en el libro de Mateo las palabras que dijo Jesús en lo alto del monte. Los siguientes textos resaltaron entre el resto.


“Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres.
Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos”.
Mateo 5:13-16

“Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir el sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos. Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos? Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen así también los gentiles? Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que están en los cielos es perfecto”.
Mateo 5:44-48

“Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público”.
Mateo 6:6

“Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas”.
Mateo 6:14-15

“… ¿por qué os afanáis?... Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas [vestido, comida, bebida, primeras necesidades] os serán añadidas. Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal”.
Mateo 6:28, 33-34

“Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá”.
Mateo 7:7-8

“Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque eso es la ley y los profetas”.
Mateo 7:12

“Entrad por la puerta estrecha;… porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan”.
Mateo 7:13-14

“No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos”.
Mateo 7:18



Sí, es cierto, son un montón. Pero a mí entender, resumen bastante bien el contenido del discurso del Señor en ese día. Además, son toda una lección de comportamiento, obediencia y dependencia hacia Él (y de Él).

Simplemente quiero compartir el pensamiento que tuve cuando leí los primeros que he dejado plasmados aquí La sal y la luz del mundo.

¿De qué sirve la sal cuando ésta ya no es salada? De nada. Así de contundente. Si la sal no sala, no sirve para nada. Pues bien, si los creyentes somos la sal de la tierra puesta en ella para salar al resto de personas, ¡qué peligro quedarnos insípidos! En realidad, no sería peligro… Pero sí deberíamos asumir el papel para el que estamos aquí, ¿no? ¡Qué responsabilidad! Dar ejemplo, ser una muestra lo más clara posible (e imperfecta, porque somos imperfectos a Su lado) de Él y tratar de reflejarle en nuestras vidas, mostrar ese amor…

Creo que en las últimas semanas he estado bastante insípida, lo reconozco. No he servido de mucho, y es más, he estado un poco lejos del mar que nos sala. Tropezón de los gordos, de nuevo. Pero una vez más, he reaccionado. He caído rendida otra vez, disculpándome  de lo indisculpable, sabiendo que Su misericordia es inabarcable y tan grande que vuelve a perdonarme. Agradecida y avergonzada por haber permitido esa nueva caída. ¿Cuántas veces más caeré? Muchas, lo sé, el camino no es fácil (y la puerta es estrecha). Pero camino aprendiendo a confiar de Él.  


Luego está la luz… Hago un ejercicio tratando de imaginarme hace unos siglos, antes de la invención de la electricidad. Llega el atardecer y todo se queda en penumbra. Enciendes un candelero de esos de aceite et voilà, la estancia se enciende, y puedes ver las caras del resto de la familia, y todos los objetos con los que podrías dañarte si tropezaras en las tinieblas. Pones la lámpara en un lugar en el que no quede tapada por otros objetos, sino, la estancia no se iluminará al completo y quedarán sombras (y riesgo de algún golpe). Por eso no tiene sentido encenderla y ponerla en un cajón, o en un armario. No cumpliría con éxito su función. Ha de estar visible… Somos la luz del mundo. Debemos estar ubicados de forma que hagamos visibles las sombras… Y, ¿para qué? Para glorificar al Padre. Para Él.


No puedo por menos que recordar ciertos hechos ocurridos no hace demasiado (que no presencié, pero que me contaron hace poco). Es inadmisible que creyentes protagonicen esas escenas en la misma iglesia. Primero, es inadmisible porque somos creyentes y  se supone que ciertos comportamientos terrenales son lo que el Espíritu trata de corregir en nosotros, por obediencia y amor a Dios, ¿no? Pero si encima la escena se produce a las puertas del local, en plena calle… ¡vaya una lámpara para el barrio! Cuando no ves la diferencia entre alguien del mundo y tú mismo, deben saltar las alarmas. En fin… que me hizo pensar en todo la situación de la iglesia local…

Por lo demás, el resto de textos ya han llamado mi atención muchas veces, y seguirán haciéndolo. Los voy grabando más y más dentro de mí.